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  21 de Mayo de 2012     Edición de las 12:15 h.  

 

 
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Sabado, 15 de Octubre de 2011 a las 22:10
El Barça liquidó a un inofensivo Racing con un equipo con ocho jugadores de la casa
Iniesta pasa y Messi marca (3-0)


MARCOS LÓPEZ
 Messi recorta a Toño para enviar el balón a la red
 Foto: Jordi Cotrina

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un mago ha vuelto. Y un genio anda suelto por Barcelona, aunque en Argentina no lo entiendan nunca, sin saber ellos, ingenuos y asombrados, que solo toca dejarle expresar su inmenso talento. Un mago, un genio y un maestro para que el Barça, a pesar de no jugar el mejor partido de la temporada, liquidara al Racing, un especialista en el arte de la defensa. Pero si tienes a un genio, maestro y mago enfrente, de nada sirve el esfuerzo ni la solidaridad defensiva. A la media hora de partido, perdía 2-0 y habría vuelto caminando a Santander para evitar la tortura que le vino luego.

Volvió Iniesta, el centrocampista invisible -no existe ni se ha imaginado aún el radar que pueda detectarlo en el campo-, marcó Messi uno de esos goles que solo puede firmar Messi y Xavi cabeceó en el área pequeña el segundo tanto del Barcelona como si fuera un nueve de toda la vida. Otra teoría que fulmina el equipo de Guardiola, que alineó a ocho canteranos de salida: esa tesis de que los enanos no sirven para el juego aéreo. Ayudó, eso sí, la candidez del Racing, pero él, el diminuto Xavi, se coló en el área cántabra como un viejo delantero centro, de aquellos del siglo pasado, y remató con tanta suavidad, diríase que incluso dulzura, que el balón llegó envuelto en celofán y con un gigantesco lazo rojo.

4-3-3 Y THIAGO AL MANDO
Antes del regalo de Xavi, previo exquisito centro de Pedro desde la banda izquierda, el Camp Nou asistió a otra obra de arte. Otra más de Messi. No por mucho verlo puede caerse en la indiferencia o la rutina ante un espectáculo antológico. Obra de arte es el movimiento de Leo, arrancando como en los viejos tiempos desde la banda derecha, oteando el espacio donde no había nadie. ¡Mentira! Estaba Iniesta, el chico invisible, conectado en la mente con Messi. Y desde ahí, el callejón del ocho -¿qué hacía en ese lugar el interior izquierdo?-, Iniesta giró sobre su cuerpo, encendió la luz y conectó con Messi. Después, una delicia. Había cuatro jugadores del Racing en el área y dos del Barça. El jeroglífico tenía fácil solución.

Messi sentó a todos, incluido Toño, el portero, y dibujó un gol de ensueño culminado con un preciso derechazo. Sí, es verdad. El Barça jugó con un tradicional 4-3-3, recuperando el eje central Puyol-Piqué. Duró apenas cinco minutos porque los músculos de Piqué se quebraron de nuevo. Con excesiva facilidad. El dibujo táctico era el de siempre, pero con un sustancial cambio. No estaba Sergio Busquets, el líbero por delante de la defensa. Ni Keita, el supuesto suplente. Ni Mascherano, a quien Guardiola ya ve casi únicamente como central. Puso el técnico a Thiago como guardián de la llave del centro del campo y completó un partido soberbio. Jugando a uno o dos toques, agresivo en la recuperación y sintiéndose el dueño del balón antes de dárselo a Xavi e Iniesta.

En cada partido, Guardiola deja una novedad. Ayer, por ejemplo, empezó con Pedro (extremo derecho), Messi (delantero centro, interior, extremo, lateral, lo que él quiera) y Villa (extremo izquierdo). Pasados los 10 primeros minutos, el técnico vio cosas que no le gustaban para abrir la muralla del Racing. Removió el ataque de tal manera que colocó a Messi en la banda derecha, a Villa de nueve y situó a Pedro pegado a la banda izquierda.

LA CHILENA DE ABIDAL
Abierta la puerta de Toño, todo fue más fácil ante un inofensivo Racing. Para que nada fuera aburrido, pese a que el Camp Nou come cada día caviar como si fuera un frankfurt, Iniesta y Messi se fusionaron en otra inolvidable jugada. Mereció el gol Andrés por un regate mágico, se lo quitó el poste y lo aprovechó Leo, cual vagabundo del gol, para recoger ese balón y marcar con la derecha. Los dos tantos fueron con la derecha. ¡Pero no era zurdo! Y acaso no era Abidal, un lateral izquierdo que anoche hizo de central por la lesión de Piqué, el que voló en el aire para firmar una preciosa chilena que detuvo Toño. Pero eso es el Barça, un equipo en el que nada es lo que parece. Juega a otro fútbol.

3- FC BARCELONA: Valdés; Alves, Piqué (Abidal, min. 9), Puyol, Maxwell; Xavi, Iniesta (Keita, min. 71), Thiago; Villa, Pedro (Adriano, min. 72) y Messi.
0- RACING: Toño; Francis, Álvaro, Bernardo, Christian; Diop, Tziolis (Edu Bedia, min. 54), Adrian, Jairo, Munitis; Koné (Arana, min. 65).
GOLES: 1-0, min. 11: Messi; 2-0, min. 28: Xavi y 3-0, min. 67. Messi.
ÁRBITRO: Ayza Gámez. Amonestó a Diop (min. 20) y Edu Bedia (min. 79) por parte del Racing.
ESTADIO: Camp Nou.


 
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