Pep Guardiola entrenará hoy por primera vez al Barça. A su Barça. Aunque lleve cuatro semanas (desde el 19 de julio) acudiendo a Sant Joan Despí, no será hasta esta tarde cuando vea las caras de los hombres que configurarán su plantilla. Las verá contentas y felices, como lo estará él al ver que los 12 internacionales que estaban fuera con sus selecciones regresan sanos.
El disgusto se lo llevó ayer. El peligro estaba en casa. En la ciudad deportiva, en un entrenamiento normal y corriente. José Manuel Pinto, uno de los 9 jugadores del primer equipo con quienes prepara el asalto a la Supercopa del sábado, tuvo que abandonar el entrenamiento lesionado. Tenía el puesto asegurado, en ausencia de Víctor Valdés, con España en México, y Guardiola deberá meditar si acelera la reaparición del meta titular en su regreso.
UN PORTERO DEL FILIAL
Ajeno a la lesión de Pinto, que fue sometido rápidamente a varias pruebas, Valdés empezó a retomar la actividad en el Estadio Azteca. Sustituyó a Casillas en el descanso y disputó su segundo encuentro internacional. Pero Guardiola tiene otras opciones, aparte del doble trofeo Zamora: los porteros del filial. Oier Olazábal (20 años) y Rubén Miño (21) han participado en todos los entrenamientos y en la gira asiática.
Valdés tiene un entrenamiento en sus piernas y 45 minutos de rodaje con muy poca actividad. Insuficiente, seguramente, para precipitar su incorporación, De ahí que la posible baja de Pinto sea especialmente grave por la situación de carestía que sufre el Barça.
ROTURA MUSCULAR
Guardiola no podrá contar con los 7 internacionales que jugaron con la selección (la incógnita es si alinea a Valdés) ni con Pinto. Las pruebas a que fue sometido revelaron que el meta andaluz sufre una rotura muscular en el recto anterior del muslo derecho. Es baja segura para el sábado, pero los doctores no precisaron la duración de su ausencia. Mientras se prolongue, Miño estará cubriendo las espaldas de Valdés o defendiendo el marco azulgrana en el Sánchez Pizjuán. Un dilema más Guardiola, que siguió la jornada de selecciones pendiente del estado físico de sus pupilos.
BROMAS CON MÁRQUEZ
Al final, pudo respirar aliviado. No conoció otra mala noticia tras escuchar el dictamen de los médicos sobre Pinto. De los 12 internacionales, jugaron 11 (solo David Villa permaneció en el banquillo) y nadie sufrió percances. Nadie brilló tampoco, excepto Pedro, por la escasa preparación física acumulada y que se hizo especialmente evidente en el amistoso del Azteca, donde Busquets y Puyol bromearon con Rafa Márquez sobre el césped tras una entrada del mexicano al mediocampista.
Como el talento no se oxida, Xavi, un azulgrana otra vez, perpetuó con un pase la racha de España.