Jueves, 11 de Marzo de 2010 a las 8:51
• Los azulgranas buscan ante el Partizan la ventaja de pista para los cuartos de la Euroliga El Regal Barça se juega el liderato con la vista puesta en Madrid
LUIS MENDIOLA
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Existe una enorme expectación en la última jornada del Top 16 de la Euroliga que se disputará esta noche por ver si el Regal Barcelona y el Real Madrid acabarán cruzándose en el
play-off de cuartos de final. Sería un bombazo. Y no es una opción descartable. Si uno de los dos pierde, el Barça frente al Partizan (20.45, El 33) o el Madrid frente al Maccabi, el clásico de la ACB se trasladará a Europa, con el morbo que supone que azulgranas y madridistas se jueguen a cinco partidos el billete para la
final four que se disputará en París (7 al 9 de mayo).
Esa posibilidad, desde luego, ronda desde hace unos días por la cabeza de los jugadores de uno y otro equipo, que ya se han visto las caras tres veces esta temporada, todas resueltas con victorias del Barcelona. Así que el cuadro azulgrana jugará hoy su partido con la vista puesta en la cita de Madrid, de la que saldrá su rival. «Si jugamos otra vez con ellos, igual se pierde un poco la magia de los Barça-Madrid», valoró el capitán azulgrana Roger Grimau, sin tener muy claro qué rival prefiere encontrarse en cuartos. «Casi escogería al Madrid, los conocemos mejor», argumentó el pívot Terence Morris, una de las incorporaciones de esta temporada al vestuario barcelonista. « Yo, personalmente, prefiero evitar al Barça en cuartos», fue la valoración de Sergio Llull, el emergente base del cuadro madridista.
El técnico del Barça, Xavi Pascual, fue a lo pragmático en su respuesta. «Como no está en mi mano, lo mismo me da», aclaró Pascual, mucho más preocupado por las consecuencias del partido de esta noche frente al Partizan en el Palau Blaugrana que por el hipotético cruce. «Tenemos la posibilidad de quedar primeros, así que es un partido lo suficientemente importante para jugarlo como una final, porque también nos jugamos parte de nuestro futuro en la competición», explicó el preparador azulgrana, que considera vital en la Euroliga asegurarse la ventaja de cancha en los play-off, que esta temporada se disputarán al mejor de cinco encuentros: los dos primeros en casa y también el desempate si fuera necesario. «El factor pista tiene mucha importancia, es vital, sobre todo si consigues ganarte esa posición y logras sacar adelante el primer partido en casa», aclaró el entrenador catalán.
El pulso frente al Partizan tiene, además, otra connotación especial. La ida en Belgrado es uno de los tres partido que ha perdido el Regal Barça esta temporada. La derrota por 67-66, además, se vio rodeada de una gran polémica, porque en la última acción, un jugador del equipo serbio tocó el balón lanzado por Mickeal sobre la bocina. Los árbitros revisaron el vídeo durante más de 15 minutos para determinar si la acción del pívot del Partizan fue legal. El gabinete jurídico del Barça presentó un recurso, que el juez único acabó por desestimar. «Aún no lo tengo claro, porque la regla le da al árbitro la posibilidad de interpretar la jugada», apuntó ayer Grimau.
NDONG VUELVE
El capitán azulgrana también reconoció que lo más importante del partido de esta noche es asegurarse la primera plaza porque se trata del objetivo por el que ha estado trabajando el equipo toda la temporada, pero no escondió que existe un deseo de venganza en el vestuario. «Para nosotros es vital quedar primeros, pero esperamos que el Palau sea el de las grandes ocasiones», pidió. «Nos motiva especialmente el no perder con ningún equipo dos veces», admitió Pascual.
El Barça podrá recuperar para el encuentro de esta noche al pívot senegalés Boniface Ndong. «Hoy se ha entrenado y está mucho mejor», reconoció el técnico barcelonista. En cambio, Barton sufrió una rotura fibrilar que lo mantendrá de baja un plazo de 15 días.