Sabado, 6 de Marzo de 2010 a las 9:19
• La entidad justifica su decisión en la denuncia infundada que presentó contra Laporta El Barça expulsa a Giralt como socio durante un año
JOAN DOMÈNECH
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Giralt, en mayo del 2008, con las papeletas de la moción de censura Foto: Jordi Cotrina
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Oriol Giralt no podrá votar al sustituto de Joan Laporta, Intentó, sin éxito, promover el relevo en la presidencia del Barça con la moción de censura que presentó en el 2008 y ahora –el próximo 13 de junio– que habrá elecciones, no elegirá a su sucesor. El club le impuso un año de suspensión de la condición de socio por haber cometido una infracción «muy grave», según dictaminó la comisión de disciplina. «Es una venganza en toda regla», dijo Giralt, que puede recurrir al castigo ante la justicia ordinaria.
Esa infracción «muy grave» no es la moción de censura. A Giralt se le castiga por haber promovido y publicitado una denuncia contra Laporta el pasado 17 de noviembre y que la fiscalía archivó. Giralt pidió al juzgado que investigara si el presidente del Barça había cometido los delitos de falsedad documental, apropiación indebida y administración fraudulenta por haber intervenido, presuntamente, y a través de su despacho profesional de abogado, en un contrato que Johan Cruyff firmó con Mediapro en el 2007.
La fiscalía rechazó la solicitud con términos muy duros. «El cauce escogido por el señor Giralt, aparte de arrancar varios titulares de prensa escrita y haberse difundido la noticia en los medios de comunicación audiovisuales, no ha sido pertinente ni adecuado habida cuenta de que nada de lo que expone es constitutivo de delito alguno, ni apropiación indebida, ni administración desleal ni falsedad documental».
ACUERDO UNÁNIME
La comisión de disciplina del Barça abrió un expediente a Giralt y resolvió que había «conculcado gravemente» el derecho «al honor y la dignidad del presidente y había dañado la imagen del club» por presentar «una denuncia infundada procurándose un eco mediático» para que trascendiera. A juicio de la comisión, que votó por unanimidad a la expulsión por un año, Giralt transgredió el artículo 11.2 por el que un socio debe respetar «el derecho al honor, a la dignidad y a la intimidad» que merece «cualquier otra persona vinculada al club». Le aplicó el artículo 66.3 por el «perjuicio material o moral» causado.
«Es la primera vez que se adopta esta determinación, propia de la Alemania de los años 30», afirmó Giralt a la Agencia Efe.