Domingo, 21 de Febrero de 2010 a las 9:50
• El equipo azulgrana peleará hoy por el título con el Madrid tras superar con apuros al Valencia (64-72) Ricky y Vázquez llevan al Barça a la final más esperada
LUIS MENDIOLA
PUBLICIDAD
Aunque por un camino diferente al esperado, el Regal Barça estará hoy en la final de la Copa, dispuesto a recoger el tercer título de la temporada, tras la Supercopa y la Lliga Catalana, de manos del rey Juan Carlos, que tiene confirmada su presencia. Quizá se esperaba a un Barça más brillante, más espectacular, mucho más divino que terrenal. Pero la Copa no es momento de exhibiciones, sino de arremangarse y sudar por cada balón. Y eso fue lo que hicieron los jugadores azulgranas: arremangarse y sudar, decididos a demostrar que también saben ganarse el pan desde el sacrificio en la pista.
«Para vencer tienes que ser sobrio y cuando tienes malos momentos en ataque, hay que estar serios en defensa para esperar tu momento, eso es lo que hemos hecho», explicó con satisfacción el técnico barcelonista Xavi Pascual.
Ataviados con el mono de trabajo, agarrados más que nunca a su perfil defensivo y enganchados a los destellos de calidad de Ricky Rubio y Fran Vázquez, debido al agobiante marcaje al que se vio sometido Navarro, el equipo azulgrana despejó el camino hacia la final frente al Madrid, la más esperada (19.00 h. TV-3 y La 2), después de un pulso marcado mucho más por la dureza que por la brillantez.
Vázquez, con 16 puntos, abrió el camino cercano a canasta cuando más lo necesitaba su equipo, con sus acciones por encima del aro. Mientras, Ricky Rubio, a quien Pascual dejó todo el peso, se encargó de acelerar el ritmo y crear dudas a la defensa valencianista, que hasta aquel momento se había mostrado hermética. Ricky recibió al final un golpe que será una de las grandes preocupaciones para preparar la final. «Tiene molestias, no sé exactamente lo que es», admitió Pascual.
FRENAR A NIELSEN Y PEROVIC
No se lo puso fácil al Regal Barça, desde luego, el Valencia, que se aferró, con uñas y dientes, a la única fórmula de ciertas garantías: ralentizar el ritmo de juego, discutirle el rebote y llevar el nivel físico hasta el límite.
Las dos rápidas personales de Ricky Rubio (m. 4), a quien Xavi Pascual tuvo que proteger en el banquillo hasta el descanso, ayudaron al planteamiento del cuadro valencianista, igual que la agresividad cerca del aro de Nielsen y Perovic, dos hombres a los que los azulgranas tardaron en desactivar.
A base de insistir en los balones interiores a sus pívots y de ajustarse en defensa, el Valencia neutralizó la ventaja que abrió el Barça en el primer cuarto (9-22) y le discutió incluso el mando en el marcador, con un parcial de 13-2 que devolvió a los valencianos al pulso y les permitió incluso tomar las primeras ventajas (46-45, m.27).
En esos instantes, el mérito del Barcelona fue evitar los nervios de cuartos y aguardar con paciencia su momento, que llegó con la entrada en pista de Simeón, un joven base de 18 años en el que Spahija tiene fe ciega. Sucedió en apenas seis minutos, pero en ese margen, el Barça pasó de verse por debajo a escaparse a 12 puntos (52-64), un margen que le permitió entrar de forma muy confortable en el tramo final, sin margen ninguno para la sorpresa.
64 - Power Electronics Valencia (13+19+17+15): De Colo (4), Rafa Martínez (11), Claver (11), Perovic (14) y Pietrus (-) -cinco inicial-; Simeón (-), Kelati (-), Nielsen (19) y Lishchuk (5).
72 - Regal FC Barcelona (22+13+20+17): Ricky Rubio (14), Navarro (10), Mickeal (11), Morris (2) y N'Dong (6) -cinco inicial-; Sada (3), Lakovic (-), Basile (-), Roger Grimau (2), Erazem Lorbek (8) y Fran Vázquez (16).
Árbitros: Hierrezuelo, Pérez Pizarro y Redondo. Eliminados por cinco faltas Rafa Martínez (min.39) y De Colo (min.39).
Incidencias: Primera semifinal de la Copa del Rey 2010, disputada en el Bizkaia Arena ante 13.916 espectadores.