Viernes, 19 de Febrero de 2010 a las 10:14
• Los azulgranas se cruzarán con el Valencia en la Copa tras sufrir al límite ante el Cajasol El Barça llega a semifinales con el susto en el cuerpo (77-72)
LUIS MENDIOLA
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Si alguien pensaba que lo del Barcelona en esta Copa iba a ser un paseo casi militar, que se lo vaya quitando de la cabeza. El Cajasol, que parecía su víctima propiciatoria en los cuartos de final, dejó claro que el equipo azulgrana deberá sufrir y sudar en cada partido si tiene la intención de levantar el trofeo este domingo por la noche.
No hay concesiones en la Copa. No hay margen para favoritismos. El Barça lo pudo comprobar ayer en su propia piel en un partido del que salió con el susto metido en el cuerpo. Bordeó, por momentos, el abismo, pero tuvo fuerzas suficientes para rectificar errores sobre la marcha y sacarlo adelante, aunque se le torció nada más empezar y se mantuvo incierto hasta el final.
No consiguió, desde luego, el equipo azulgrana ofrecer en ningún momento una imagen convincente. Ni de lejos apareció el perfil del bloque que ha levantado la admiración esta temporada, como se esperaba. Solo nervios y más dudas de la cuenta. Así que mañana, en la primera semifinal, le aguardará otra durísima prueba con el Power Electronics Valencia, que se impuso en el primer partido de la jornada al Estudiantes (75-73) después de un pulso marcado por el buen juego y la igualdad y en el que destacó Rafa Martínez (18 puntos) en los valencianos.
GUIÓN CAMBIADO
Todo el guión escrito antes de la Copa, en los pronósticos de los técnicos de la ACB, en la valoración de los expertos, ese guión que auguraba una exhibición del arsenal del Barça en Bilbao, saltó por los aires a las primeras de cambio.
En parte por culpa de los propios jugadores azulgranas, a los que les costó mucho más de lo previsto entrar en el partido, sobre todo en la intensidad defensiva que requerían los cuartos de final. Pero también, en buena parte, por la puesta en escena del Cajasol, rotunda, llena de confianza y de descaro. Bastaron tres triples de los sevillanos en los primeros cuatro minutos (6-11) para crear suficientes dudas en el equipo de Xavi Pascual y también para fortificar el planteamiento de Joan Plaza. Era el Cajasol el que veía con facilidad canasta. Era el Barça al que se le eclipsaba el aro ante una de las defensas que ayer, una vez más, demostró la razón por la que es una de las mejores de la Liga.
En lugar de pasearse, el equipo azulgrana se vio obligado a sufrir por cada canasta, partiendo de una rápida desventaja de 10 puntos (13-23), que el Cajasol construyó casi pestañear.
A partir de ese instante, la tarea fundamental para el Barça fue encontrar el ritmo que necesitaba la eliminatoria y, sobre todo, fortificarse en defensa. Solo lo consiguió en el tercer cuarto (59-49), el único en el que se reflejó a sí mismo en el espejo, porque el resto fue una pelea sin demasiada fortuna por cerrar el rebote, por evitar las pérdidas de balón (16) y por conseguir canastas fáciles que nunca llegaron.
77 - Regal Barcelona (20+17+22+18) : Rubio (5), Navarro (15), Mickeal (14), Lorbek (10) N'Dong (4) -cinco inicial- Basile (3), Lakovic (12), Morris (6), Grimau (2), Vázquez (6).
72 - Cajasol Sevilla (24+13+12+23) : Calloway (12), Ellis (7), Kirskay (15), Triguero (4), Savanovic (11), -cinco inicial- Miso (3), Rey (-), Douglas (11), Radenovic (8), Satoransky (1).
Árbitros: De la Maza, Redondo y García González. Sin eliminados.
Incidencias: Segundo partido de la primera jornada de cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el BEC de Barakaldo ante 12.834 espectadores.