Martes, 16 de Febrero de 2010 a las 8:50
• «Este modelo está a mitad de trayecto y ustedes tienen mucho que decir» Laporta reclama a los socios más antiguos que den continuidad a su proyecto
JORDI TIÓ
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JOAN LAPORTA, RECIBE EL APLAUSO DE LOS MIEMBROS DE SU JUNTA DIURECTIVA TRAS EL DISCURSO OFRECIDO A LOS SOCIOS QUE COMPONEN EL SENADO AZULGRANA Foto: Jordi Cotrina
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Joan Laporta se citó ayer con el Senado barcelonista, los socios más antiguos, y fue al grano. En la sala París del Camp Nou, presidida por los seis títulos de un 2009 inolvidable y su junta, incluidos los presidenciables Alfons Godall, el delfín, y Jaume Ferrer, el
opositor, el presidente pidió la continuidad de su proyecto.
«Lo que pase el 13 de junio es muy importante. No nos equivoquemos, llevamos siete años trabajando para que el Barça sea el mejor club del mundo y ustedes tienen mucho que decir», soltó a los socios en un discurso que tuvo más de mitin de campaña que de final de ciclo en el palco.
Laporta, en su última cita con el Senado azulgrana --«es la última vez que les hablo como presidente»–, reclamó que se siga confiando en un modelo que «se ha aplicado con responsabilidad», una gestión, explicó, que se ha fundamentado en cuatro pilares: «Un estilo de fútbol cruyffista, sustentado en jugadores de casa; el alma cívica y solidaria del club, expresada a través de la fundación; el modelo económico sustentado en el rigor y la masa social de la entidad», que suma ya más de 170.000 socios.
Sin autocrítica
Laporta apeló al trabajo de su junta y descartó que los éxitos puedan atribuirse a la fortuna. «Solo con la buena suerte no se ganan seis títulos ni tampoco se logran los ocho millones de euros de superávit que ya podemos contabilizar en lo que va de temporada. Eso solo se consigue con trabajo y esfuerzo».
El presidente hizo un extenso repaso a sus dos mandatos al frente del club, un largo resumen en el que no hubo espacio para la autocrítica, ni siquiera en esos dos años en que el equipo cayó en una autocomplacencia destructiva. «No me arrepiento de nada desde que soy presidente porque no he hecho nada malo a conciencia», afirmó con vehemencia, después de recordar que empezar su mandato en junio del 2003 le costó perder un año. Algo que sigue sin digerir.
Tampoco perdona a los que le critican que hace política desde el club. «No he hecho jamás política desde el Barça. Lo que he hecho es país». Es decir, Catalunya. Algo, según Laporta, compatible con las sensibilidad de los culés de España. «A un barcelonista de Extremadura, le digo: Visca el Barça, y nos entendemos».
El presidente, que volvió a recordar que su mejor decisión ha sido el fichaje de Txiki Begiristain como secretario técnico, reiteró que el final de su etapa como presidente no implica el cambio de proyecto. «Este modelo se encuentra en la mitad de su trayecto. Conviene seguir por este camino y no tocar nada de lo que funciona». Y para Laporta, nadie mejor que Godall para dar continuidad a su obra. Por eso el precandidato ya se ha reunido en dos ocasiones con peñistas en la ciudad deportiva, para enojo de Ferrer, con la misión de ganarse el voto y perpetuar el laportismo. Con permiso del socio.