Sabado, 13 de Febrero de 2010 a las 10:06
EL PRESIDENTE DEL BARÇA MANDA SOLO Laporta deja de convocar a la comisión delegada, órgano de decisión del club
DAVID TORRAS
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Desde que hace 15 días se hizo pública la decisión de convocar elecciones a la presidencia del Barça el 13 de junio, Joan Laporta ha suprimido la reunión semanal de la junta delegada, el órgano que controla el día a día del club y en el que, además del presidente, participan todos los vicepresidentes (Joan Boix, Alfons Godall, Jaume Ferrer, Albert Perrín y Rafael Yuste), el tesorero (Xavier Sala Martin), el secretario (Josep Cubells), Txiki Begiristain, secretario técnico, y el director general, Joan Oliver. La reunión del viernes pasado y la de ayer no se celebraron sin que nadie sepa el motivo.
La elección de la fecha electoral parece haber dado el pistoletazo definitivo para que la vida del club quede definitivamente condicionada por este asunto. La división entre el sector que apoya la precandidatura de Godall y el que se alinea al lado de Ferrer es evidente y no hay día en que no surja algún punto de discordia. Así, la supresión de la comisión delegada es motivo de suspicacias. Algunas fuentes apuntan a una decisión de Laporta con el objetivo de controlar al máximo la información, evitar debates como los que se han producido últimamente y que han provocado tensiones, y reducir la capacidad de decisión del sector no oficial. En este sentido, la figura de Joan Oliver, que se encuentra de viaje en Estados Unidos, resulta clave ya que tiene carta blanca para tomar decisiones sobre todo tipo de asuntos sin haber pasado por la junta.
SEGURIDAD SUIZA
En la última reunión, celebrada en Vic (29 de enero), la mayoría de los directivos se enteraron, por ejemplo, de que el club había contratado una agencia de seguridad suiza, que tiene relaciones en Israel, por la que se pagan más de 30.000 euros al mes. La empresa trabajaba para la entidad azulgrana desde hacía más de cuatro meses sin haber consultado a la junta, que no volverá a reunirse hasta finales de febrero.
No es el único episodio que ha acentuado la sensación de que una parte de la directiva trabaja por su cuenta, utilizando mecanismos del club, con claros objetivos electorales. Hace unas semanas, en el polideportivo de Sant Joan Despí, se celebraron dos actos con las peñas, con cena incluida, presididos por Alfons Godall, y en el que participaron algunos miembros del cuerpo técnico del fútbol y de las secciones.
La propia elección de la fecha de las elecciones se hizo el día antes de la junta de Vic. De hecho, algunos directivos se enteraron de las intenciones de Laporta camino de la reunión al leer la información que publicó ese día este diario. Desde entonces no se han producido más contactos ni se ha justificado la supresión por dos veces de la comisión delegada. Desde que hiciera pública su precandidatura, Godall ha acentuado su presencia mediática, decidido a darse a conocer cara a las elecciones. Curiosamente, en el descanso del último partido ante el Getafe, fue él quien hizo las manifestaciones del encuentro a las cámaras de Canal+.
GODALL, CON SORIANO
Ferrer, por su parte, también ha iniciado una especie de precampaña electoral, aunque todavía no ha hecho la presentación oficial como aspirante, a la que está por ver si acudirá Laporta, como en su día hizo con Godall. Las conversaciones para intentar una candidatura única en el seno de la junta no han avanzado, especialmente, por la voluntad de Godall de incorporar a su lista a Ferran Soriano y a alguno de los directivos que dimitieron con él tras la moción de censura, como Marc Ingla. En este sentido, ni siquiera descarta la posibilidad de que el presidente de Spanair acabe convirtiéndose en el candidato a la presidencia y Godall dé un paso atrás aceptando la vicepresidencia.
La gran pregunta es cómo aceptará Laporta esta incorporación si finalmente se produce. El presidente azulgrana nunca ha perdonado lo que él considera una traición que tenía como único objetivo hacerle dimitir tras el voto de censura y seguir gobernando el club sin él. De hecho, Laporta está tan lejos de Soriano como pueda estarlo de Sandro Rosell. Sin embargo, Godall ha abierto los brazos a Soriano, entre otras razones porque Sala Martín y el exvicepresidente mantienen unas excelentes relaciones.