Sabado, 7 de Noviembre de 2009 a las 21:52
Pedrito encarrila con dos goles un trabajado triunfo del Barça el día que Guardiola agita la alineación Triunfo y nada más (4-2)
redaccion
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PEDRO SE PREPARA PARA REMATAR EL BALON EN EL AIRE ANTE AYOZE EN UNO DE LOS REMATES PREVIOS A SU SEGUNDO GOL Foto: pedro mallorca
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Ya puede faltar Leo Messi algún día en la alinación. Si está Pedro, Pedrito para el vestuario, ningún problema. ¿O habrá que llamarle ya don Pedro? Dos goles del joven extremo canario encarrilaron al Barça hacia una victoria tranquilizadora, reparadora para las más suspicaces, el día que Guardiola montó una pequeña revolución en el equipo. Alves, Xavi, Iniesta y Messi, cuatro titulares indiscutibles, se sentaron el banquillo. Con una alineación inusual, más propia casi de la Copa, el instante, la desbordante ilusión de Pedro permitió al campeón amarrar los tres puntos en un partido feo.
Gris estuvo el Barça, a pesar de la goleada que completaron el reaparecido Henry y Messi, con el primer penalti favorable en 18 partidos oficiales. Desconocido pareció el once azulgrana por el juego deslabazado, inconexo, que exhibió en la ventosa noche del Camp Nou. Solo fue reconocible por su pegada, por los destellos de Ibrahimovic, pero no por el fútbol desplegado ante el Mallorca.
XAVI E INIESTA, SENTADOS
Sin arquitectos y lleno de capataces, el Barça no supo construir el juego. Una de las consecuencias que sufrió el equipo al carecer de Xavi e Iniesta, los más cualificados detentores del estilo azulgrana. Sin ellos, ninguno de los tres centrocampistas (Busquets, Touré y Keita, el trío que jugó contra la Cultural Leonesa) quiso apropiarse de los galones ni asumir la responsabilidad de armar al equipo.
Sin poder elaborar la transición defensa-ataque, el Barça naufragó. Eso no quiere decir que no llegaran los balones a los delanteros. Llegaron, pero pocos y malos. Ibrahimovic tuvo la virtud de convertir pedradas en asistencias y a Pedro en el héroe de la jornada.
La desorientación general se notó en el equipo, desnaturalizado. Por un día, el Barça jugó más en largo, más directo, más expeditivo y eso le privó de precisión en los pases. Se preparó para afrontar el severo frío de Kazan, pero no se previno para el viento que azotó anoche. Faltaban Xavi e Iniesta, los jefes que ordenan rasear el cuero. Las rachas de aire, que modificaban la trayectoria de la pelota, provocaron una sinfín de errores, hasta desatar algún pito. Injusto y gratuito, dicho sea de paso por lo generoso y guapo que suele ser el Barça de Guardiola. Piqué y Chigrinskiy quedaron expuestos a iniciar la cadena de pases, demasiado largos, sin que se les presentaran voluntarios a recibirlos. Al Mallorca le resultó fácil contener al Barça lejos de su área, pero cada vez que retrocedió pagó la pena del gol.
DEMOLEDOR EN EL REMATE
Tan espeso estuvo el cuadro de Guardiola jugando, como certero se mostró en el remate. Demoledor estuvo en el campo cuando le chutó a Aouate, que paró lo parable pero no lo imposibles. Hasta tres tiros consecutivos rechazó en la jugada del 3-1, con sus defensas mirando el cruel pimpampum al que fue sometido el portero. La misma pasividad de observó en el gol de Nunes, con 10 jugadores azulgranas en el área. Fue el primer gol de estrategia encajado por el Barça esta temporada. Henry, antes del descanso, replicó con el 11° gol azulgrana, que encarriló el encuentro.
Hasta entonces, el panorama, ni en el césped ni en el marcador, había estado claro. Tampoco lo veía despejado el técnico, que se pasó el partido de pie, desgañitándose, tratando de corregir errores, aclarando órdenes. Y no fue hasta entonces, cuando le devolvió el perfil al equipo, metiendo a Messi –tan ovacionado, o quizá menos, que Pedro, a quien sustituyó—, Xavi e Iniesta.
BUENA JUGADA
Le salió bien la jugada a Guardiola, que pudo dar asueto a sus hombres más desgastados y les espabiló con una dosis de banquillo por si se habían aburguesado. Márquez se sentó en la grada. Chigrinskiy, en cambio, completó los 90 minutos. Si lo hubiera relevado, que se lo mereció, le habría señalado con el dedo. Y no era necesario. La hinchada ya vio que estuvo fatal. Pero Ibra, otro recién llegado, parece llevar toda la vida en el Barça. Lo poco que hizo tuvo tintes de genialidad.
4 - Barcelona: Valdés; Puyol, Chyngrynskiy, Piqué, Abidal, Sergio Busquets (Xavi, min.61), Touré Yaya, Keita, Pedro (Messi, min.51), Henry (Iniesta, min.82) e Ibrahimovic.
2 - Mallorca: Aouate; Josemi, Ramis, Nunes, Ayoze, Varela, Mario Suárez (Keita, min.73), Martí, Borja Valero, Tuni (Castro, min.58) y Webó (Casadesús, min.82).
Goles: 1-0: Pedro, min.11. 1-1: Nunes, min.20. 2-1: Pedro, min.40. 3-1: Henry, min.44. 4-1: Messi (p), min.87. 4-2: Otchico, min.92.
Árbitro: Turienzo Álvarez (Colegio castellano-leonés). Mostró tarjeta amarilla a Borja Valero (min.33), a Varela (min.43) y Keita (min.66).
Incidencias: Partido de la décima jornada disputado en el Camp Nou ante 77.491 espectadores.Álvaro Heralta / Eurosport
