Domingo, 21 de Junio de 2009 a las 10:52
LA PLANIFICACIÓN AZULGRANA El Barça, con la base del equipo tricampeón asegurada, busca ahora cuatro piezas de calidad
MARCOS LÓPEZ
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La foto ya está hecha. La base del Barça tricampeón está asegurada, pendiente, claro, del futuro de Samuel Etoo. Lo demás, tras el acuerdo aún no firmado para la renovación de Valdés, queda garantizado en el Camp Nou, aunque Pep Guardiola, el técnico, ha pedido cuatro piezas de calidad para completar la plantilla. Hace meses que están definidas las posiciones más importantes que se deben apuntalar (ver gráfico) y ahora falta rellenar ese puzle incompleto antes de que el Barça se ponga a trabajar, el 20 de julio.
A la espera de que el mercado se enfríe tras la vertiginosa y brutal irrupción de Florentino Pérez, el Barcelona apela, como recordó ayer su presidente Joan Laporta, al «sentido común» para darle a Guardiola todo lo que ha pedido. No tiene prisa. Pero tampoco está parado. Ni mucho menos. Con la tranquilidad, eso sí, que le proporciona saber que tiene a las piezas claves del proyecto (Messi, Iniesta, Xavi, Puyol, Valdés y hasta Piqué) consolidadas, el objetivo es ir llenando esos huecos que quedarán vacíos en el vestuario.
CAMBIO DE CROMOS
Es, en realidad, potenciar el grupo para darle así más recursos a Guardiola. Es, en realidad, un cambio de cromos. Si se va Gudjohnsen, tiene que llegar un centrocampista que aporte más al grupo que el islandés. Idéntica misión tendrá el lateral izquierdo que aparezca en el Camp Nou para cubrir la marcha de Sylvinho, el único que oficialmente ha abandonado el club. Eso lo sabe ya Filipe Luis, el defensa zurdo del Deportivo. O Zirkhov, el lateral ruso que lleva varias semanas aplazando su respuesta al Chelsea por si le quedan aún opciones de acabar en el Barça.
HENRIQUE VUELVE
También vale ese mensaje para el central brasileño Henrique, quien una vez cubierto su año de cesión en el Bayer Leverkusen alemán regresa al Camp Nou para que Guardiola dictamine si se lo queda finalmente. Ahí, en el eje de la zaga, todo está supeditado a la evolución de la lesión de Milito, que no juega desde abril del 2008, y al impacto que tenga la irrupción del juvenil Muniesa en el primer equipo. En el centro del campo, Guardiola estaría encantado de contar con el argentino Javier Mascherano porque le abriría un amplio catálogo de opciones. Con él y, sobre todo, con Touré, una pieza capital para el técnico. ¿Por qué? En caso de que llegara el pivote defensivo del Liverpool, el poderoso jugador africano podría tener otras funciones en el equipo.
TOURÉ, A PUNTO DE RENOVAR
Touré, a quien el club podría firmar esta misma semana su mejora de contrato, le serviría a Guardiola para tres puestos: pivote defensivo, central –como ya hizo con éxito en la final de Mestalla y en la final de Roma– e interior izquierdo, la posición en la que siempre había jugado antes de llegar al Camp Nou. Por eso es tan importante Mascherano. No solo por lo que daría al Barça, sino porque convertiría a Touré en un valiosísimo
tres en uno. Mientras el mercado se activa –solo el Madrid ha entrado en acción–, el Barça tiene clara su estrategia. «Se está trabajando de manera muy serena y aplicando el sentido común», precisó Laporta el pasado viernes tras una cena en la peña azulgrana de Constantí (Tarragonès). «Las renovaciones van por el buen camino», añadió el presidente del Barcelona, convencido de que, además de las de Valdés y Touré, pronto se llegará a un acuerdo con Puyol y Márquez.
EL NUEVO ATAQUE
Lo más difícil de esta remodelación de la plantilla es reunir las dos piezas para el ataque que reclama Guardiola: un extremo izquierdo para liberar a Henry e Iniesta de esa función y un delantero centro, haga lo que haga Etoo. Se quede, se vaya, pase lo que pase. Es ahí donde el club tiene claro que debe destinar la mayor parte de la inversión, que estará por encima de los 50 millones de euros, a pesar de que oficialmente ha declarado que solo cuenta con 30 o 35 millones para acometer los cambios. En la lista de Txiki y Guardiola están contempladas todas las opciones. Desde las prioritarias (Villa y Ribéry sería la pareja ideal) hasta las alternativas, tipo Robinho, o las novedosas, como el inglés Ashley Young.