Lunes, 1 de Junio de 2009 a las 9:17
RETRATO DE LA NUEVA MENTALIDAD El Barça de Guardiola cambia la cultura culé
DAVID TORRAS
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Algo ha cambiado en la culerada. Aquella afición temerosa, apocada y ceniza ha ido mutando, en los últimos años, hasta convertirse en una hinchada orgullosa y valiente que ha cambiado la que parecía endémica
cagalera a un optimismo contumaz. El espíritu de Pep Guardiola, convertido en una especie de Obama del Camp Nou, ha acabado de dotar a los seguidores azulgranas de una fe ciega en el equipo, que se plasmó más que nunca el pasado miércoles en el Olímpico de Roma.
"Tenéis que saber que en Roma más de 20.000 culés silenciaron a la afición del Manchester", recordó Pep Guardiola en la celebración de la Champions. En la noche en la que se conquistó la triple corona, la victoria se empezó a gestar en las gradas, donde los culés, sin rastro de miedo, dieron un auténtico repaso a los devotos
red devils, representantes de esa hinchada inglesa que siempre se pone como ejemplo de pasión por los colores.
EL 'DREAM TEAM', LA CLAVE
¿Qué ha pasado? ¿Dónde se produce el punto de inflexión? Culés famosos y anónimos de distintas edades coinciden en señalar que el
dream team cambió el rumbo de la historia. Los socios que han vivido arbitrajes como el de Guruceta, el secuestro de Quini o, incluso, la
pirula administrativa que mandó a Di Stéfano al Madrid, que han sufrido la capacidad de autodestrucción del Barça, no pueden evitar un "ay, ay, ay" perpetuo.
Pero hay una nueva generación de culés, la que no alcanza la treintena, que solo conoce de segunda mano los capítulos más negros de la historia azulgrana y cuyos primeros recuerdos futbolísticos, los que construyen la personalidad del aficionado, son mayoritariamente en positivo. Y es que, en los últimos 20 años han podido celebrar nueve Ligas, una Recopa y tres Champions. La Copa de Europa de Wembley empezó a espantar los fantasmas de los palos de Berna y los penaltis de Sevilla. Las tres Ligas logradas por el bloque de Cruyff en el último suspiro con la ayuda de Tenerife y Valencia insuflaron autoestima en la masa social.
'COPA, LLIGA I CHAMPIONS'
El empuje de quinceañeros y veinteañeros ha conseguido arrastrar, aunque solo sea un poco, a los otros segmentos de edad para cambiar el
aquest any, tampoc por el
Pep, we can. El profético
Copa, Lliga i Champions se ha convertido en un mantra milagroso en un estadio que parece diferente. También visualmente porque cada vez más socios lucen con orgullo la camiseta azulgrana. Aquel sombrío silencio casi sepulcral ha sido sustituido por el aliento continuo de una afición que, por fin, se atreve a rivalizar con las grandes de Europa.