Jueves, 28 de Mayo de 2009 a las 2:16
Una marea humana tomó el centro de BCN en una celebración histórica 10.000 aficionados se reúnen en la nueva plaza Azulgrana
SERGI LÓPEZ-EGEA/EP
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Miles de aficionados se reunieron en la Pza. Catalunya Foto: Ricard Fadrique
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Si Moscú tiene la plaza Roja, Barcelona, desde anoche, debe tener la plaza Azulgrana porque esta debería ser a partir de ahora la nueva denominación de la plaza de Catalunya. Y porque si ya hubo un auténtico festival culé cuando se ganó la Copa del Rey, si ya se produjo un verdadero festín de júbilo el sábado que el Real Madrid perdió en El Madrigal y el conjunto azulgrana certificó el título de Liga, anoche se produjo la apoteosis total. En la plaza de Catalunya no cabía un alma y en los alrededores era imposible que pudiera reunirse un mayor número de aficionados.
Unas 80.000 personas se desplazaron anoche hasta el corazón de Barcelona y de estas, unas 10.000 se concentraron en la plaza de Catalunya para disfrutar, para saltar, para gritar, para cantar y para moverse al son de intérpretes como Monica Green y Roser, que excitaban a las masas desde el escenario montado por TV-3, en la fiesta conjunta que la televisión catalana organizó, una vez más, en estrecha colaboración con EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, el diario
Sport, Catalunya Ràdio y el Ayuntamiento de Barcelona. Anoche se certificó más que nunca, más que otras veces, lo que ya se sabía. La plaza de Catalunya, la nueva plaza Azulgrana, está llamada a ser el nuevo escenario de las celebraciones culés muy por encima del marco tradicional de Canaletes, donde anoche, por cierto, era imposible también que pudiera caber una persona más.
Las pantallas gigantes de TV-3 repetían una y otra vez los goles del Olímpico de Roma. Todos los presentes sabían que habían marcado primero Etoo y luego Messi, pero les daba igual, porque cuando volvían a ver los tantos azulgranas en Roma los festejaban como si se acabasen de producir.
Llegó gente de todas partes, de todas las edades, chicos y grandes, y más camisetas azulgranas que otras veces. Fue como un adelanto de la ya cercana verbena de Sant Joan; cohetes, petardos, pirotecnia en general, todo lo que fuera necesario para hacer ruido, mucho ruido, porque había mucho, mucho que celebrar. Porque un triplete no se consigue cada año. Y la gente lo sabía. Y la gente se sentía feliz, saltaban y hasta lloraban de alegría.
UNA PIZZA TRIUNFAL
Porque, ya desde primera hora de la mañana, Barcelona se entregó al Barça. Por esto, en algunos restaurantes, como el Tramonti, de la Diagonal, italiano por más señas, preparon platos conmemorativos y que sirvieron para unir Roma con Barcelona, gracias a una nueva pizza, llamada Barça, que sin duda está llamada a triunfar tanto como el equipo de Pep Guardiola. O como los otros jugadores del técnico de Santpedor, los actores del
Crackòvia, que de nuevo anoche hicieron las delicias en la plaza de Catalunya, perdón, en la plaza Azulgrana, que es como hay que bautizarla a partir de ahora. Y por muchos años.