Jueves, 28 de Mayo de 2009 a las 2:13
"Hemos ganado 3 títulos sin renunciar a nuestro estilo", dice Messi Henry gana el trofeo que le faltaba, después de jugar 108 partidos en la Champions
Marcos López
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HENRY OBSERVA ORGULLOSO EL TROFEO QUE LE FALTABA, LA COPA DE EUROPA Foto: Jordi Cotrina
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"Tres copas es demasiado hermoso como para no compartirlo con todo el mundo". Touré Yaya era el hombre más feliz del mundo. ¡Mentira!, el más feliz del mundo era Henry. Sí, Henry, sí, porque anoche sumó su partido 108 en Champions y, por fin, tras perder con el Arsenal, tiene el objeto más preciado, la copa que le faltaba.
"Te pasas 15 años esperando este momento y, cuando llega, no sabes qué decir. Bueno, sí, siento una gran felicidad y quiero compartirla con todos los amantes del fútbol y, claro, con la afición culé".
Al más feliz, le preguntaron el secreto del triplete.
"Tres. Uno, Pep nos ha convencido de que podíamos. Dos, una gran plantilla. Y, tres, la mezcla de...bueno, no lo diré, eso, eso que dicen ustedes los catalanes que hay que tener y mucho trabajo".
Ya nadie compara, nadie. Hasta Ronaldo Koeman, el hombre que obró el milagro en Wembley, reconoció anoche que
"este equipo es algo más que un dream team
, no tiene nombre, es incomparable es, sí, el mejor equipo de la historia". El holandés reconoció que lo que ha hecho Pep Guardiola, el año de su debut,
"es irrepetible aunque, viéndolos jugar así, igual vuelven a conseguirlo el año que viene". "Es, sin duda, para quitarse el sombrero", añadió otro colega de aquel tiempo, Jose Mari Bakero.
"Pep ha adaptado aquel estilo nuestro al fútbol moderno, la única duda que me queda es cuánto tiempo querrá entrenar Pep a este equipo".
Sobrevivir a todo
Si Touré estaba loco de alegría por los demás, Piqué, el
showman del vestuario, campeón el año pasado con el United, añadió dos secretos más a los descubiertos por Henry.
"La humildad del míster
y de la plantilla y apretar, hasta con los dientes, en cada minuto de cada partido".
El gigantón canterano, que se llevó medio estadio Olímpico sobre sus espaldas (redes, banderines de corner, trozos de césped...), no quiso hablar de las ausencias.
"Este equipo ha sobrevivido durante todo el año a múltiples ausencias". Y se fue reconociendo que
"necesitaremos que pasen unos años para valorar lo que hemos hecho".
La sensación que ofrecían todos los barcelonistas era la del deber bien cumplido porque, como reconoció un eufórico Leo Messi, que tal vez le ganase anoche el Balón de Oro a Cristiano Ronaldo,
"lo grande de este equipo no es que haya ganado las tres competiciones, sino cómo lo ha conseguido, sin renunciar a su estilo, teniendo la pelota y apretando más allá del minuto 90".
Tuvo que ser Touré el último en abandonar el vestuario blaugrana. Y lo hizo sin darle importancia al trabajo que hizo él y sus compañeros de defensa, retocada, casi improvisada.
"Cuando uno forma parte de un equipo, sabe que el equipo le sacará a flote, tenga los problemas que tenga".