Lunes, 11 de Mayo de 2009 a las 2:06
• "Es peor noticia lo de Andrés que no ganar la Liga", admite Guardiola Iniesta se lesiona y tiene muy difícil jugar en Roma
MARCOS LÓPEZ
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Iniesta se duele de la lesión al acabar el partido de ayer. Foto: Jordi Cotrina
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Después del gol de Llorente --"yo también me quedé congelado", confesó luego Guardiola-- llegó la peor noticia para el Barcelona. Andrés Iniesta, el héroe de Stamford Bridge, fue a buscar el balón en el campo del Villarreal cuando su pierna derecha, la misma que silenció al Chelsea, se quebró. Terminó el partido, ya no quedaba nada prácticamente, pero tanto el médico Ricard Pruna como Guardiola lo esperaban preocupados al abandonar el terreno de juego. Sabían que se había lesionado. Y es grave. Grave porque es el cuarto percance muscular que padece esta temporada y grave porque obviamente no estará el miércoles en Mestalla y porque Roma le queda demasiado cerca para que su músculo sane de nuevo.
Minutos después, los médicos confirmaban la lesión muscular de Iniesta. "Rotura fibrilar del rector anterior de la pierna derecha". Así. Tal cual. Se sabía la lesión, pero no informaron del plazo de tiempo que necesitará para recuperarse. Hoy se someterá a más pruebas confiando en un milagroso pronóstico que sería hoy el mejor regalo para su 25° cumpleaños. "Es peor noticia lo de Andrés que no haber ganado la Liga, es una muy mala noticia, muy mala", confesó un desolado Guardiola, a quien las bajas atosigan en el mes decisivo. Tras estar 10 meses batallando para llegar a todas las finales, el Barça se ha fracturado por todos los sitios. Por detrás y por delante.
SIN MÁRQUEZ, SIN HENRY
Para empezar, no tendrá en Valencia a Márquez, el pilar de la defensa que está lesionado, tampoco a Abidal, el lateral zurdo que está sancionado, y ahora, además, también se queda sin Iniesta. "Seguiremos con los que son, hasta donde lleguemos", dijo el técnico sin poder ocultar su decepción. No tanto por la Liga --"tenemos un punto más de ventaja, son ocho y solo quedan nueve por jugar", recordó Guardiola-- sino porque los cuerpos de sus jugadores ya no resisten "tanta tralla", como siempre dice él. "No creo que sea propenso a las lesiones, pero cada tres días jugamos partidos muy duros. Y, al final, el cuerpo dice basta. Andrés es muy importante, nos da mucho", añadió el entrenador azulgrana.
"LEVANTARSE CON UNA SONRISA"
No era necesario que lo dijera Guardiola. Todos saben lo que representa Iniesta en el Barça. Y no únicamente por su histórico gol en Stamford Bridge. Es curioso. Nunca antes, se había lesionado tanto. Y siempre por cuestiones musculares, azotando su pierna derecha, la que movió millones de corazones esta semana en Londres. La misma que dejó impactados a todos. A Guardiola, el primero; a sus compañeros más tarde y, por supuesto, a la afición. "Nos debemos levantar rápidamente, aunque llevamos mucha fatiga acumulada, pero se trata de una final. Y el Barça hace muchos años que no juega una final de Copa", recordó el técnico. "Hay que levantarse con una sonrisa", imploró Guardiola.
LLORENTE Y NO EL DESTINO
La sonrisa que tuvo el barcelonismo durante un domingo festivo y eufórico, pero se congeló. Y, de paso, congeló también al técnico. "Hace unos días fue Andrés, ahora ha sido el golazo de LLorente. ¿El destino? No, no ha sido el destino. Ha sido Llorente. Lo teníamos muy cerca, queríamos celebrarlo con nuestra gente, pero esto es el deporte", confesó Guardiola, tras explicar que "la expulsión de Abidal condicionó mucho el partido".
Lo dramático no era esa roja ni tampoco ese tanto de Llorente. Lo dramático fue ver a Iniesta abandonar el Camp Nou cojeando sabiendo que no estará en Mestalla y temiendo que no pueda ir ni a la final de la Champions. "Intentaremos que llegue a Roma", dijo Guardiola sin apenas convicción porque existe el mismo temor con Henry. Un Barça sin Iniesta es un Barça sin ángel.