Lunes, 4 de Mayo de 2009 a las 9:16
PUYOL DEDICA EL GOL A LA SENYERA El simbólico beso del capitán
JOAN DOMÈNECH / MARCOS LÓPEZ
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Las había vivido de todos los colores, o eso creía, pero lo del sábado superó las expectativas. Las suyas y las de millones de culés. Y, quizá, ayudaron a curar el irreparable disgusto que se había llevado en la última visita al Bernabéu. Un clavo saca otro clavo. Y el 2-6 expulsó de su memoria, aunque sea momentáneamente, hasta la próxima temporada, el vergonzoso y humillante 4-1 que encajó el Barça en el cierre de la
era Rijkaard.
Si Henry regresa a Chamartín dolorido y vengativo para devolver aquella afrenta, es fácil imaginar qué sentía Carles Puyol el sábado. Se deduce de la celebración del gol que marcó, el primero de la temporada, con un furioso cabezazo en una jugada diseñada en el laboratorio de Sant Joan Despí. Representada con su carrera hacia una esquina, besando la
senyera del brazalete. "La temporada pasada fue uno de los peores de mi vida y este ha sido una de las mejores noches de mi vida", dijo Puyol. Para siempre será el capitán del 2-6.