Jueves, 5 de Marzo de 2009 a las 9:51
• Goicoechea, Maradona, Migueli y Clos terminaron a golpes Barça y Athletic vuelven a encontrarse en una final 24 años después de protagonizar la 'batalla del Bernabéu'
JORDI TIÓ / EP
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Maradona (centro) da un rodillazo a Sola ante Clos (15) y Migueli y Goicoechea (izquierda). Foto: EP
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Barça y Athletic tiene cita el sábado en el Camp Nou con tres puntos en juego y algo más porque no será la última vez que se vean las caras esta temporada. Volverán a hacerlo el próximo 13 de mayo en Valencia y ese día nada será igual. En juego habrá una Copa, un título que se resiste a los azulgranas desde hace 11 años y bastante más a los bilbaínos, que no besan el trofeo desde hace 24. No obstante, ambos siguen siendo los equipos que más veces han ganado este título: 23 el Athletic y 24 el Barça, que sigue siendo el
rey de Copas.
Catalanes y vascos volverán a encontrarse en una final que tiene un último y triste precedente. Posiblemente, uno de los más lamentables y vergonzosos de la centenaria historia del fútbol español. Cierto que de aquello hace casi un cuarto de siglo, pero muy pocos han olvidado aquel 5 de mayo de 1984, en el Bernabéu, cuando ambos equipos terminaron a patada limpia un partido que culminó una guerra que venía de lejos. El Athletic se llevó la Copa (1-0), pero de golpes y puntos de sutura hubo para todos.
El origen del odio
El conflicto empezó en diciembre de 1981, en San Mamés, y se agravó en septiembre de 1983 en el Camp Nou. En ambos casos, dos azulgranas, Bernd Schuster y Diego Armando Maradona, terminaron caídos sobre el césped con la pierna rota y con medio año de recuperación por delante. Los dos tuvieron el mismo verdugo, Andoni Goicoechea, un
leñero que fue tan odiado en Barcelona como encumbrado en Bilbao, y que esa noche, en el Bernabéu, le dejó otro
recuerdo al
Pelusa en forma de siete puntos de sutura en el muslo. Eso sí, después de que el argentino dejara
ko a Sola de un rodillazo.
Y es que, todo hay que decirlo, también hubo azulgranas que repartieron de lo lindo. Entre ellos Migueli, a quien aún se le recuerda volando a lo
kung fu en busca de De Andrés, y Clos. Fueron castigados por tres meses, igual que los vascos Sarabia, De Andrés y Goicoechea.
Una triste jornada
"Esto no ha sido un partido y creo que se ha hecho mucho daño al fútbol. Solo se han jugado 20 minutos de 90. El fútbol así está muerto; la gente acabará por marcharse de los estadios", denunció César Luis Menotti, que vio cómo al Barça se le esfumaba la Copa después de quedar tercero en la Liga, a un punto del Madrid y Athletic, que se llevó el título por la diferencia de goles.
Aquella jornada terminó fatal para los barcelonistas, aunque había empezado mucho peor. Uno de los autocares de la caravana culé que se desplazaba hasta Madrid, donde viajaron unos 15.000 seguidores azulgranas (el Athletic llevó a 60.000 vascos) sufrió un accidente y seis seguidores perdieron la vida. También en el estadio pudo darse una tragedia, pero todo terminó con 70 seguidores heridos por cortes y magulladuras y con cuatro detenidos.
Los nuevos 'leones'
"Hoy se ha visto que es la raza lo que prevalece, que la historia es la historia y que en el campo hay que ser duro", dijo entonces Javier Clemente para justificar el fútbol del Athletic, una fórmula que le llevó a ganar dos Ligas y la Copa en dos temporadas de ensueño y que hicieron que
La Catedral rugiera como nunca. Como lo hizo ayer ante el Sevilla, al que los
leones aplastaron en 40 minutos (3-0). El Athletic, de la mano de Joaquín Caparrós y Llorente, vuelve a una final mientras en Bilbao ya preparan la vieja gabarra de los campeones. El problema es que el Barça quiere seguir siendo el
rey de Copas.