Domingo, 8 de Febrero de 2009 a las 10:54
• El canterano tiene hoy una gran oportunidad para conocer al 'Brujo' "Bojan, este es Quini; Quini, este es Bojan"
EMILIO PÉREZ DE ROZAS / EP
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En este Barça casi perfecto, al menos por lo que hace referencia al vestuario y al césped, alguien debería de coger hoy a Bojan Krkic de la mano y llevarlo junto al banquillo del Sporting para presentarle a Enrique Castro
Quini, el
Brujo de los brujos, el goleador que encandiló al Camp Nou y estremeció a los culés cuando lo secuestraron. Alguien, posiblemente el bueno de Carles Naval, el veterano delegado azulgrana, o, quién sabe, igual el mismo Pep Guardiola, serían los anfitriones perfectos para tal saludo.
Podemos pasar por alto que, hasta ayer, Bojan, nacido en 1990, no supiera quién es Quini. A partir de hoy no solo ha de conocerlo sino también rendirle pleitesía como hacemos todos.
"¡Ahora, Quini, ahora!"
Quini es un mito y poco importa dónde jugara, cuántos goles metió (entre ellos, el 3.000 del Barça) o cuántos títulos sumó. Ese
"¡ahora, Quini, ahora!", grito con el que El Molinón anima a su equipo desde hace décadas, es fruto del cariño que el fútbol siente por Quini, que pelea desde hace años contra un tumor en la garganta.
Es posible que a Guardiola no le haya hecho ninguna gracia oír decir a Bojan que no sabía quién es Quini. De ahí, tal vez, que ayer dijese:
"Este partido es un buen momento para que Bojan sepa quién es Quini y le conozca".
El
Brujo compartirá hoy, con el utillero Jorge Luis García, que también es entrenador, las labores de técnico, teniendo a sus espaldas, en la fila de detrás del banquillo, a Iñaki Tejada, y en el palco, a Manuel Preciado, que será quien dará las órdenes.