Jueves, 22 de Enero de 2009 a las 10:36
EL PARTIDO DE MONTJUÏC Un Derby sin incidentes
JOAN DOMÈNECH
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Ni una bandera del Barça se vio en Montjuïc. La mayor concentración de aficionados azulgranas se vio en el palco. Eran los directivos, encabezados por Joan Laporta, que se sentó en su butaca tarde, con el derbi ya iniciado. El máximo dirigente barcelonista se sentó entre Ernest Benach, el presidente del Parlament, y Daniel Sánchez Llibre, su homólogo del Espanyol. No se saludaron al inicio; lo hicieron luego ante las cámaras de TV-3.
Ambos se felicitaron por la ausencia de incidentes. Gracias, en gran medida, a la ausencia de los Boixos Nois, que provocaron el tumultuoso derbi liguero. El anuncio de que tenían entradas para el partido provocó que los Mossos prepararan un amplio despliegue de seguridad, al igual que el Espanyol, que había prohibido la venta de entradas a los seguidores del Barca. La policía acudió a las sedes habituales de reunión de los radicales, sin detectar ninguna concentración. Sin embargo, una veintena de boixos subieron a Montjuïc. Fueron detectados y cacheados, y se les prohibió la entrada.