Martes, 30 de Diciembre de 2008 a las 15:11
EL FIN DE UNA LARGA RELACIÓN DEL EXENTRENADOR DEL BARÇA Rijkaard se divorcia de su segunda mujer tras 19 años
EDWIN WINKELS / EP
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Frank Rijkaard y Monique, en un concierto de Coldplay en el 2005 Foto: Álvaro Monge
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rank Rijkaard está a punto de rescindir otro contrato. Después de dejar, el pasado mes de junio, el banquillo del Barça tras cinco temporadas al frente del equipo azulgrana, el entrenador holandés anunció ayer su próximo divorcio de la mujer que le había acompañado en los últimos 19 años,
Monique Olgers. Según un portavoz del extécnico azulgrana, la decisión de poner fin al matrimonio ha sido tomada de forma común y basándose "en el respeto mutuo". Por eso mismo, tanto
Frank como
Monique han pedido en el mismo comunicado el máximo respeto a la prensa en el tratamiento de un asunto "privado".
ASIDUOS A CONCIERTOS
Rijkaard, que el pasado mes de septiembre cumplió 46 años, había aparecido a menudo con su esposa en actos públicos en Barcelona, sobre todo al principio de su estancia en la ciudad, donde el matrimonio y su hijo común
Mitchell, que tiene ahora 16 años, compartían un chalet de dos plantas en Sarrià.
Frank y
Monique, por ejemplo, habían asistido a conciertos de sus grupos de música preferidos, como Coldplay. Después de unos meses de crisis en el matrimonio, hace un par de años, la pareja había intentado rehacer de nuevo una relación que acabará finalmente con una separación de mutuo acuerdo.
Una de las últimas aventuras, indeseada en este caso, que vivió el matrimonio fue el pasado mes de abril, cuando un ladrón irrumpió en la casa a través del jardín, escaló por una de las fachadas, se introdujo en el dormitorio y robó relojes --una de las pasiones de
Rijkaard-- y joyas valoradas en cerca de 300.000 euros. El matrimonio se encontraba en la planta baja de la casa en el momento del robo y el hijo, que estaba en el segundo piso, solo se percató de la presencia de un extraño cuando el perro ladró y acertó a ver una sombra que se alejaba por el jardín con el jugoso botín a cuestas. A pesar de ese incidente,
Rijkaard ha decidido fijar su residencia en Barcelona en este año sabático que voluntariamente está viviendo, sin entrenar a ninguno de los muchos equipos que le han hecho llegar ofertas una vez desvinculado profesionalmente del Barça. La última propuesta que le ha llegado para entrenar, y que ha desechado, como todas las demás, ha sido la del CSKA de Moscú.
INSTALADO EN BARCELONA
El técnico holandés, nacido en Paramaribo (Surinam) en 1962, tiene una hija mayor de edad,
Lindsay, de su primer matrimonio, que se trasladó a vivir a Brasil.
Rijkaard vive instalado en su casa de Barcelona desde que hace un par de meses regresó de unas largas vacaciones, y se le ha visto a menudo en situaciones tan cotidianas como comprando en un supermercado o tomando un café en una terraza de la Vila Olímpica con alguno de sus amigos, entre los que destaca el italiano
Claudio, que a la vez le ayuda en funciones de secretario.
Rijkaard, que en cinco años dirigió al Barça en 338 partidos --273 de ellos oficiales--, llevó al equipo a vivir una de sus épocas más gloriosas, con dos títulos de Liga, una Liga de Campeones y dos Supercopas de España en sus tres primeros años en el Camp Nou. Luego, la falta de títulos y la imposibilidad de sacar rendimiento a una plantilla que cayó, en palabras del presidente
Joan Laporta, en la "autocomplacencia", le llevó al final de un ciclo.