el entorno . com  -  Noticiario del Barça
  7 de Febrero de 2012     Edición de las 22:07 h.  

 

 
Secciones

Ver noticias de sorribes
Martes, 2 de Diciembre de 2008 a las 21:19
EL ACLARADO
De los 5.000 de Navarro a la fiabilidad del equipo


José Carlos Sorribes

PUBLICIDAD
Parece que fue ayer cuando Juan Carlos Navarro, siendo un imberbe adolescente, asombraba en los entrenamientos del primer equipo. Era un junior descarado, de aquellos que no dudan ni un instante en jugársela al veterano más pintado, aunque se llame Sasha Djordjevic, uno de los jefes del vestuario del Palau por aquellos tiempos. Un 23 de noviembre del 97 tuvo su puesta de largo en la Liga ACB y bien que dejó claras sus intenciones desde el primer día: 10 puntos en 10 minutos ante el Granada. Precisamente con 14 ante el mismo equipo andaluz, este escolta igual de insolente en la pista, pero ya no imberbe, superó el domingo la barrera de los 5.000 puntos en un partido de la Asociación de Clubs de Baloncesto.

En esas 11 temporadas, con el único paréntesis de su breve paso de un año por la NBA, se ha convertido en uno de los grandes jugadores del baloncesto europeo, y afronta ahora a los 28 años la que es probablemente la etapa más crucial de su carrera. Navarro, por cachet y calidad incuestionable, es el gran referente de un Barça necesitado de alimentar su vitrina de títulos de forma casi obligatoria. El club hizo un gran esfuerzo económico para recuperar a un jugador en la madurez de esos 28 años, la antesala del último tramo de su carrera. Una etapa en la que tan importante como su admirable capacidad de ver el aro como una piscina será el hecho de que mantenga el tono físico imprescindible para un juego tan exigente como es el baloncesto del siglo XXI. Cuando se acerca la treintena, y más en un talento precoz como fue el escolta de Sant Feliu, al cuerpo le empiezan a pasar factura tantos minutos en la pista, tantos esprints, tantos cambios de ritmo, tantos contactos con defensores que pesan 20 kilos más…

Porque a Navarro se le recuperó para que fuera el líder del Barça. Aunque el éxito no depende solo de su esfuerzo, lógicamente. Depende por ejemplo de que el equipo de Xavi Pascual mantenga una solidez y una fiabilidad que le está costando demostrar en este primer trimestre de curso, al margen de que su balance de victorias-derrotas sea satisfactorio tanto en la ACB como en la Euroliga. Los desaguisados de años anteriores no le conceden mucho margen de tiempo. Como el que ya no tienen otros nuevos fichajes de la temporada. Sada al margen, lesionado y solvente cuando ha jugado, y con un Andersen estelar un día y apagado otro, preocupa mucho más el rendimiento de Andre Barrett, un base estadounidense que no deja de ser un suplente, y el de Lubos Barton, que sí es titular y que apenas suma 3,5 puntos de media en la Liga. No se le pedía al alero checo que fuera un anotador constante, pero sí que ayudara más y que no recordara tanto al que la pasada temporada pareció arrugado en Badalona por el fulgor de Rudy Fernández y Ricky Rubio. Quizá quien más equilibrado se ha mostrado ha sido el último en llegar: Daniel Santiago, integrado sin graves problemas en la amplia rotación de pívots.

Ninguna alarma roja se ha encendido, solo en el capítulo individual, pero el equipo azulgrana tiene que adquirir regularidad y contundencia para provocar en los rivales el mismo temor que sus colegas del Camp Nou.


 
Zerowatts

elentorno.com. © Copyright 2000-10, Todos los derechos reservados
Todas las marcas y logotipos son propiedad de sus respectivos dueños.