Martes, 21 de Octubre de 2008 a las 13:11
• Fue director de relaciones externas azulgrana durante 22 años Ricard Maxenchs, el primer jefe de prensa de un club de fútbol español, falleció el lunes a los 54 años
JOAN DOMÈNECH
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JOAN GASPART JUNTO A RICARD MAXENCHS Foto: Jordi Cotrina
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Un recuerdo inolvidable. El legado de una labor inigualada y, seguramente, inigualable deja Ricard Maxenchs Roca. Con la discreción que siempre le caracterizó, sin que nadie más que sus familiares directos supieran que era víctima de una enfermedad que se recrudeció en los últimos días, el que fuera jefe de prensa y director de relaciones externas del Barça falleció el lunes por la noche a los 54 años.
Se marchó con el señorío que caracterizó su trabajo y su actitud. Tan educada, tan cordial, tan amable que dispensaba al becario desvergonzado que aterrizaba por primera vez en los vestuarios del Camp Nou como al cretino que pretendía disfrutar a última hora de una butaca en el palco. Del protocolo y las relaciones públicas fue un pionero, una referencia durante los 22 años que permaneció en el Barça. Abandonó el club en el 2003, tras la llegada de la junta de Joan Laporta. Entonces dirigió sus pasos hacia la dirección de relaciones institucionales del grupo Abertis y, desde septiembre del 2007, ejercía de director de relaciones institucionales de La Caixa.
Del vestuario al palco
Maxenchs (14 de diciembre de 1953) fue el primer jefe de prensa de un club de fútbol español. Lo fichó Josep Lluís Núñez en 1981 tras conocerle como periodista de
El Mundo Deportivo en la campaña electoral de 1978. Cautivado por la amabilidad y la eficiencia de Maxenchs, que también trabajó en Televisión Española, le ascendió de la sala de prensa al palco, hasta convertirle en su mano derecha. A él le encargó la programación de los actos del Centenari.
Durante ese largo y abrupto recorrido, Maxenchs apagó decenas de incendios. Con instituciones, con medios de comunicación, con todo personaje que tuviera un encontronazo con el Barça. Tendió mil puentes y ninguna barrera con una maestría que sonrojaría a los pomposos directores de comunicación de hoy. Le bastaba con mirar a los ojos del interlocutor, ponerle la mano en el antebrazo y hablarle sin más artificios que la educación y la serenidad.
"'Alguna pregunta més?'"
Nunca se escuchó de él --o hacia él-- ninguna crítica. Un detalle, en el erosivo mundo periodístico, que agranda la figura de Maxenchs, quien asumió su despedida del Barça con exquisita elegancia. Fue una víctima del cambio, aunque en el club quedaron varios alumnos que ayer lloraban el inmenso vacío.
"Es una pérdida muy grande para todos los que le conocimos", dijo ayer Josep Guardiola.
Los centenares de personas que le conocieron empezaron a transmitir ayer su pésame a Conchita Gómez, su esposa, y Marta y Ricard, sus hijos,y acudirán hoy a su sepelio (12 horas, iglesia Sant Ramon Nonat de Barcelona). Para quienes no le conocieron, Maxenchs alumbró la frase
"Alguna pregunta més? ¿Alguna pregunta más" con que despedía cada rueda de prensa y que titula un programa de humor de TV-3. Se emitió ayer, un día de infinita tristeza.