Jueves, 2 de Octubre de 2008 a las 9:53
• Henry y Etoo alimentan el debate sobre la falta de gol La aparición de Messi permitirá que Guardiola pueda seguir luciendo el traje talismán, que ya acumula cinco victorias
JOAN DOMÈNECH
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Guardiola da instrucciones a Etoo Foto: Jordi Cotrina
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Pep Guardiola no tendrá que echar mano del ropero para vestirse el sábado. Podrá ponerse el mismo traje que ha lucido en los último cinco partidos y que ayer, protegido bajo un vistoso abrigo, estuvo a un paso de ir a parar a la lavandería o al fondo del armario. Leo Messi lo indultó a última hora con dos apariciones fulgurantes, dos chispazos en medio de la nada que mantienen intacta la racha azulgrana y que, probablemente, obligarán a que Guardiola se rasque el bolsillo e invite a una cena a toda la plantilla.
Si Abidal quiere más vida en común, es fácil que la tenga si el equipo va bien. Lo que ocurre es que, además de querer conocer mejor a sus compañeros, también iría bien que mejorara su rendimiento en el campo. Casualidad o no, después de sus palabras, Guardiola le dejó en el banquillo. Al lado de Messi. La diferencia es que él se quedó ahí hasta el final y el argentino no. Menos mal. Fue salir él, y el traje de Pep recuperó su magia. Es lo que tiene Leo. Que con él, todo es posible. Incluso poner a salvo ese tipo de supersticiones.
Cambios de sistema
Seis goles en los últimos seis partidos. Con Messi, Guardiola no necesitaría un ropero muy amplio. Cuatro piezas y para de contar. Sin él, el riesgo de que tenga que cambiarse con frecuencia es mayor. Aunque en el campo estén dos especialistas como Henry y Etoo. El gol debería ser cosa suya, pero de momento no lo es. El debate sobre la falta de gol sigue abierto y dará que hablar porque lo merece.
Paradojas de este Barça, los dos goles llegaron cuando Henry y Etoo estaban sentados en el banquillo. A Guardiola no le tembló el pulso, pero el rastro que dejó en el partido, con cambios de sistema y de funciones, fue desconcertante. De un día para otro, ha ido de un extremo a otro. En el derbi, amontonó un delantero detrás de otro, hasta cinco, y ayer, en cambio, retiró a los dos goleadores 'oficiales'. La cuestión es que, con más o menos suerte --ayer mucha, en la jugada del empate--, los dos inventos han acabado bien.
Pero el trasfondo es el mismo desde hace días. El Barça necesita mucho para marcar. Ayer, a los seis minutos, Henry ya tuvo el gol a tiro y falló. Tiene razón cuando dice que no es el mismo que el del Arsenal. Evidentemente. Y de ir por delante a ir a remolque. Y lo mismo Etoo, que resolvió un mano a mano de la peor manera. Tampoco es el que era, aunque con él hay menos dudas que con Henry.
Messi necesitó muy poco. Un error, y ahí estaba, un "lindo pase de Xavi", como él mismo dijo, y esa suave vaselina que libró a Guardiola de tener que preocuparse de elegir vestimenta para el sábado. Ya tiene bastante con preocuparse del Atlético y de que el
Kun no le haga un traje a la defensa.