Viernes, 19 de Septiembre de 2008 a las 10:49
EL JOVEN DELANTERO SÍ CUENTA Guardiola confía en Bojan mientras espera un mayor rendimiento de las estrellas
MARCOS LÓPEZ
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| Foto: Jordi Cotrina
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Detrás del ruido que genera la extraña situación de Bojan --no ha sido aún titular en ninguno de los cinco partidos oficiales que ha disputado el Barça--, hay un asunto que sí preocupa especialmente al técnico Pep Guardiola. Las estrellas (Etoo, Henry y Messi) no acaban de marcar la diferencia como se espera. Y, por supuesto, como se les exige.
Recién empezada la temporada, los tres pilares del ataque no están en su mejor momento. En el último mes, han marcado dos goles y de penalti. Uno de Messi ante el Racing y otro de Etoo contra el Sporting de Portugal. Demasiado poco. Con Bojan, sin embargo, no existe caso alguno. Guardiola confía mucho en él y lo hará jugar, convencido de que aportará goles al Barça.
De momento, es el quinto hombre del ataque, superado inicialmente en protagonismo por Pedro, el extremo que mejor encaja en el dibujo táctico de Guardiola. Tal vez, el único extremo. Por todas esas razones tácticas, unidas al deseo del técnico de mantener la confianza tanto en Etoo como en Henry pese a su gris inicio, Bojan tiene ahora mismo un papel marginal en el equipo. Solo ha disputado el 12% de los minutos posibles y no lleva ningún gol. Si no juega, es imposible marcar. Guardiola, consciente del asunto tan sensible que tiene entre manos, no deja de mimar al joven de la cantera.
LA ALTERNATIVA
El club ya depositó su confianza en el delantero, de 18 años, al renovarle hace menos de un mes el contrato hasta el 2013, elevando notablemente su salario. Y el técnico tiene gestos cariñosos hacia Bojan, aunque sabe que no existe mejor terapia que dejarlo salir al campo. Mientras llega ese día --el domingo en El Molinón ante el Sporting puede cambiar la situación del goleador--, Guardiola le reitera que jugará. Y mucho. Por muchas razones. Porque cree en él. Porque hay muchos partidos por delante en la temporada, porque lo necesita para reactivar el juego y porque el técnico no desea castigar físicamente a Etoo ni tampoco a Henry, que están situados por encima en la jerarquía de la plantilla. De momento.
Ayer, ajeno a esa corriente de preocupación que se ha instalado sobre su situación, Bojan tuvo un día ajetreado, como muchos compañeros suyos. Al mediodía recibió en el Circuit de Catalunya su primer coche. Hace un año también le regalaron uno, pero entonces no tenía la edad para llevarlo. Ahora, sí. Dos semanas después de obtener el carnet de conducir, ya se fue a casa con el nuevo Audi. Sin tiempo apenas para descansar, acudía por la tarde a la inauguración del nuevo edificio de Nike, un acto al que asistieron también Puyol, Iniesta y Piqué, junto al presidente Joan Laporta, además de Pau Gasol y Rudy Fernández, las dos estrellas de básquet que coincidirán ahora en la NBA. Uno en los Lakers (Pau); el otro en Portland (Rudy).
EL SILENCIO DE BOJAN
Bojan, confundido entre la gente y oculto por la altura de sus colegas de la canasta, no dio la sensación de estar nada preocupado. Sonreía, posaba relajado con aficionados que le pedían fotografías, firmaba autógrafos y después rechazaba educadamente la petición de los periodistas. No quería hablar. Lo decía con tranquilidad, disipando cualquier gesto de malestar, huyendo así de la polémica. También él sabe que cuenta para Guardiola. Como Bojan no quiso abrir la boca, fue Piqué quien habló en su nombre. "Bojan lo lleva muy bien, está tranquilo. El míster ya ha dicho que tiene confianza en todos los jugadores. No debe haber ningún debate sobre Bojan", recalcó el defensa.
El debate real en el Camp Nou, al menos para los técnicos, es que las estrellas aparezcan para darle la contundencia que necesita el equipo. En las dos primeras jornadas de Liga (Numancia y Racing, una derrota, un empate, un punto de seis posibles) ya se constató ese problema porque solo se ha marcado un gol en 180 minutos. Y de penalti. Guardiola necesita la mejor versión de Etoo para que el Barça sea eficaz.
Por eso, le da tiempo y confianza, una vez rota su mala racha con el gol tras el penalti que le marcó el martes al Sporting. Algo similar espera de Henry, de quien Guardiola ha hecho una apuesta personal. Y si Messi vuelve a ser Messi, el Barça funcionará.