Martes, 16 de Septiembre de 2008 a las 22:36
• Xavi asegura el triunfo ante el Sporting a cuatro minutos del final El gol sonríe al Barça en una trabajada victoria (3-1)
JOAN DOMÈNECH
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MESSI SALTA EN LA BANDA SOBRE MOUTINHO Foto: Jordi Cotrina
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Ante la falta de inspiración, estrategia. Para eso sirven también los entrenamientos, para obtener petróleo de tierra infecunda. En el pedregal en el que transita el Barça, Pep Guardiola prepara y ensaya acciones a balón parado que saquen al Barça de los apuros con los que se encuentra y se encontrará. Y con un córner diseñado en la pizarra y con un penalti ha encarrialado una sufrida victoria ante el Sporting que, de otro balón parado --eso también habrá que practicarlo--, colocó un inquietante 2-1 a un cuarto de hora del final. Xavi aseguró el triunfo la primera vez en que el Barça vio la luz en el marco portugués.
Aunque se consiguieron tres goles --el triple de los últimos tres partidos-- siguen faltando más. Los de los delanteros, que son quienes tienen que marcarlos para que todo discurra como Dios manda. Aún no han ajustado la mirilla, y la crisis realizadora, en la tripleta de delante, continúa. Henry chutó cuatro veces a portería, más que en todos los partidos anteriores juntos. La insistencia no le reportó ninguna recompensa porque chutó desviado. Y también con cierta precipitación, tal vez por una comprensible ansiedad. La misma que siente un suplente --fue descartado el sábado-- que goza de la oportunidad de meter la cabeza en la alineación. Fue uno de los cuatro cambios registrados por el once titular, que cambia constantemente mientras el técnico no halle uno fiable sin depender de la estrategia.
Presionan todos
Henry, fallón y espeso, salvo acciones muy esporádicas, luchó y presionó. Eso no debería ser algo destacable, pero no hace mucho se veían esas carencias en el Barça. Con Guardiola, la cuota del esfuerzo es innegociable y está repartida entre los 10 jugadores de campo. El que no presiona, sale retratado, y nadie quiere aparecer en la foto. Con Rijkaard no era así. Algunos se abandonaron, y esa fue una de la razones futbolísticas del declive del antiguo equipo. Henry peleó como todos. Igual que Etoo, que tampoco tuvo un buen balón que llevarse a la boca, sin poder encarar el marco de Rui Patricio antes y después de transformar el penalti.
Henry y Etoo tocaron poco el balón. Messi lo tocó demasiado. Es posesivo con el balón, pero, en ocasiones es obsesivo, empeñado en superarse a sí mismo cada vez que entra en acción. Siendo eso una virtud --realizó dos excepcionales jugadas--, puede ser un defecto lejos del área, cuando se construye un ataque. La capacidad aglutinadora de Messi vino determinada, además, por la propensión del Barça de atacar por la banda derecha. El equipo anda claramente decantado hacia ese lado desde el primer día.
Puyol, en la izquierda
Por Messi, claro, pero también por Alves, el defensa con más genes de delantero del mundo. El brasileño ha disfrutado esta noche, después de que Guardiola adelantara unos metros su posición original. Ejerció más de centrocampista que de lateral para equilibrar la superioridad numérica de los cuatro centrocampistas lisboetas. Esa tendencia del Barça se ha visto realzada porque el lateral izquierdo lo ocupó Puyol, en lugar de Abidal. El capitán llevaba prácticamente siete años sin jugar en esa posición y exhibió un punto de incomodidad, entre que extrañaba la zona y le obligaba a utilizar la zurda.
No fue un problema en términos defensivos. Rochemback renunció a inquietarle, mientras que los otros dos delanteros blanquiverdes tampoco pudieron con unos expeditivos Piqué y Márquez. El gol del Sporting lo anotó Tonel, uno de los centrales, al entrar con el pie por delante a la altura de la cabeza de Márquez. El árbitro, calamitoso, con algunas decisiones cómicas, no observó juego peligroso.
Aparece la inquietud
Ese tanto, como el del Racing del sábado, quebró la buena imagen que ofrecía el Barça, dominador en todo momento. Aparecieron los titubeos producto de la inquietud por otro resultado que no respondía a los méritos contraídos por los azulgranas. Valdés impidió que Moutinho provocara un cataclismo en la mejor ocasión visitante. Guardiola siguió echando mano del banquillo ante la regresión que experimentaban sus hombres. Como mira el rendimiento y no los nombres, retiró a tres
intocables: Etoo, Henry y Puyol. La delantera final estaba compuesta por Pedro, Messi e Iniesta, que superan con muchos esfuerzos el metro setenta, pero llegó otro
pequeño, Xavi para cerrar el sufrimiento.
3- FC Barcelona: Valdés; Alves, Piqué, Márquez, Puyol (Sylvinho, 88'); Xavi, Keita, Iniesta; Messi, Eto'o (Touré Yayá. 66') y Henry (Pedro, 74')
1- Sporting: Rui Patricio; Abel, Polga, Tonel, Caneira (Pereirinha, 79'); Romagnoli (Veloso, 64'), Rochemback, Moutinho, Derlei, Izmailov y Yannick (Postiga, 61')
Arbitro: Laurent Duhamel (Francia). Tarjetas amarillas a Piqué (69'); Rochemback (85')
Goles: 1-0, Márquez (20'); 2-0, Eto'o (p) (58'); 2-1, Tonel (72') y 3-1, Xavi (87')
Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada del grupo C de la Liga de Campeones, disputado en el Camp Nou ante 58.534 espectadores
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Miercoles, 17 de Septiembre de 2008 a las 0:33