Martes, 26 de Agosto de 2008 a las 22:50
PASE SIN BRILLANTEZ El Barça pierde ante el Wisla (1-0) pero llega a la Champions
JORDI TIÓ/EP
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En uno de los estadios reserva de la próxima Eurocopa 2012, que organizará Polonia, Pep Guardiola sacó a un equipo titular. O eso se supone, porque nadie lo diría. El Barça jugó el peor partido del verano, deambuló sin pena ni gloria, sin actitud, por el césped y encajó la primera derrota con Guardiola en el banquillo en el primer desplazamiento oficial (1-0).
No quiso hacer pruebas el técnico del Barça en un choque que se sabía intrascendente por los cuatro goles que encajó el rival en el partido de la ida en el Camp Nou. Tampoco reservó a ningún titular cara al inicio de Liga del domingo en Soria ante el Numancia. Bueno, solo Márquez se quedó ayer en la grada, aunque es más que probable que entre en el once de Los Pajaritos.
Guardiola fue fiel a sus declaraciones del día anterior, cuando recordó que el equipo no estaba clasificado aún para la Champions --"si no, estaríamos en Barcelona"-- y que cualquier campeón de Liga le merecía todo el respeto. Pues Guardiola presentó sus respetos al rival sacando un conjunto de gala. El técnico también dijo otra cosa, que estaría muy atento para ver la actitud de los jugadores, en lo que se entendió como un toque de atención. "Conmigo siempre juegan los que están mejor", recalcó. Pues por lo visto ayer en Cracovia, tendrá que hacer más de un cambio ante el Numancia.
Vale que el duelo estaba sentenciado, vale que el rival no era nada de otro mundo, vale que el domingo empieza la Liga. Vale. Pero al Barça se le exige siempre actitud (otra máxima del técnico) y ayer, por lo menos en la primera mitad, se echó de menos en varios azulgranas, en un síntoma que recordó viejos vicios no muy lejanos. Cierto que el Barça se apoderó del balón nada más empezar y que el rival echó el cerrojo temiendo otro carro de goles, pero esa posesión no se tradujo en ocasiones. Bueno, de hecho es que el equipo azulgrana apenas pisó el área rival. El juego no fluía y cada vez era más espeso.
El Barça, sin ganas, se buscaba y no se encontraba. Piqué y Puyol ponían el balón en el centro del campo, pero ahí Xavi se las deseaba para trenzar una acción de mérito. Había una razón: Iniesta quedó aislado en la banda derecha, apenas entró en juego, y ni Keita ni especialmente Touré dan fluidez al juego. Especialmente este último: brillante en guardar la posición, necesita más de un toque para entregar la bola, que siempre llegaba con retraso y con la defensa rival bien colocada.
VIEJOS VICIOS
Tampoco por la izquierda había nada nuevo. De hecho hubo muchas cosas que recordaron de nuevo al pasado: la desidia de Abidal en despejar el balón en un ataque del Wisla y propiciar con su fallo un disparo peligroso (m. 13); la inoperancia de Henry, que se cansó más levantando el pulgar que apretando el acelerador, y las pifias de Valdés en el despeje con el pie. Así deambulaba el Barça por el campo, desparramando todo el encanto que había generado durante toda la pretemporada y en la ida.
Tanta desidia mostraba el Barça que el Wisla se lo creyó. No para eliminar al Barça, claro, pero sí para sacarle los colores. El equipo polaco apretó los dientes, obligó a Valdés a lucirse en un remate de cabeza de Brozek (m. 35) y a la tercera, ya en la segunda mitad, la enchufó en un remate de cabeza de Cléber (m. 51). Y, efectivamente, al conjunto de Guardiola, que ayer lucía el uniforme azulgrana (en la ida vistió de amarillo porque el Wisla no llevó el segundo uniforme), enrojeció de vergüenza.
Se esperaba la reacción azulgrana. Más que nada para salvar la honra, vilipendiada ayer. Pero nada. El equipo siguió sin chispa y, lo más preocupante, sin puntería. Etoo, Piqué y Bojan, casi al final, fallaron clamorosamente ante el portero. Cierto que Piqué envió un remate al travesaño tras un córner, pero eso no es ni una excusa. Guardiola movió el banquillo (entraron Gudjohnsen, Hleb y Bojan), pero todo siguió igual de penoso. Como la imagen del equipo. Impropia de los profesionales que lo defienden. Guardiola dijo que tomaría nota. Se espera que lo haga. El culé lleva dos años pasando vergüenza y quiere salir orgulloso a la calle.
1 - Wisla de Cracovia: Pawelek; Singlar, Baszczynski, Cleber, Piotr Brozek; Jirsak, Díaz; Lobodzinski (Malecki, min. 81), Boguski (Niedzielan, min. 67), Pawel Brozek; y Zienczuk (Dawidowski, min 89).
0 - Barcelona: Valdés; Dani Alves, Puyol, Piqué, Abidal; Touré, Xavi (Gudjohnsen, min. 56), Keita, Henry, Eto'o (Bojan, min.73) e Iniesta (Hleb, min.64).
Gol: 1-0, M.52: Cleber
Árbitro: Lubos Michel (Eslovaquia). Amonestó a Brozek (min. 43).
Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de la previa de la LIga de Campeones disputado en el Henrik Reyman. El Barcelona tenía una renta de cuatro goles a cero lograda en el choque de ida.