Jueves, 26 de Junio de 2008 a las 22:12
El exvicepresidente del Barça se presentará a las elecciones si prospera la moción, o en el 2010 Sandro Rosell será candidato a la presidencia del Barcelona
Marcos López
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SANDRO ROSELL Foto: Jordi Cotrina
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Tras tres años de espera, Sandro Rosell entra en juego. Al comprobar que la fuerza de la moción de censura del próximo 6 de julio, impulsada por Oriol Giralt y Christian Castellví, había decaído, el exvicepresidente deportivo del Barça ha decidido dar un paso al frente. Rosell sale hoy --ha convocado una rueda de prensa-- para explicarle al barcelonismo que está preparado para pilotar el club. Sea cuando sea. Ahora, si prospera la moción contra Joan Laporta y su directiva, o en el 2010 en caso de que los socios rechacen ese voto de castigo a la actual junta y permitan al presidente agotar sus dos años finales de mandato.
Con la aparición de Rosell cambia totalmente la situación. Hasta ahora, Giralt había trabajado en solitario, al menos públicamente, recolectando 9.473 firmas de socios del Barça --se necesitaban 5.882-- para someter a Laporta a un referendo ante los socios, encargados de decidir su futuro. Ahora, en cambio, todo es distinto. Hasta ayer era una moción de censura contra el presidente, moción que necesita obtener dos tercios de los votos para triunfar. Ahora, en cambio, todo se mirará en clave electoral, con los mismos personajes que transformaron el Barça hace cinco años. Entonces, en el 2003, Laporta y Rosell formaron un tíquet electoral imbatible en un proceso que se llevó por delante a Lluís Bassat, el gran favorito.
LUCHA CON LAPORTA
Pero esa pareja directiva duró muy poco. Dos años más tarde (2005), Rosell se
divorció de Laporta abriendo un cisma. Y en el 2008 se reencuentran los mismos personajes. Pero totalmente enfrentados. Rosell anunciará que está preparado para ser presidente y Laporta intentará combatirle para poder finalizar su segundo y último mandato. Tiene fecha de caducidad. En el 2010, si supera, claro, el voto de censura, deberá abandonar el palco del Camp Nou. Rosell, ayudado por los mismos directivos que le acompañaron en su tempestuosa salida del club (Jordi Monés, Jordi Moix, Xavier Faus y Josep Maria Bartomeu), ha diseñado un proyecto para el Barça.
La irrupción del exvicepresidente deportivo en el entorno del club alivió ayer a Giralt. "Me quita un poco de presión. Me parece correcto, es importante que el socio sepa todos los detalles antes de que se vote y sitúe así todas las piezas en el tablero de ajedrez", recordó el promotor de la moción de censura. "No hay razones objetivas para interrumpir el mandato de la directiva", replicó Alfons Godall, vicepresidente y portavoz del club. "Cualquier manifestación de un socio para hacer una campaña personal no toca y está fuera de lugar", añadió el directivo.
REUNIONES FINALES
Mientras Rosell ultimaba ayer en su despacho de Barcelona, rodeado de su equipo, los preparativos de su aparición pública --la última de similar expectación se remonta al 2005, cuando dijo que abandonaba la junta--, Laporta ejercía de pregonero en Sant Cugat, la ciudad donde vive, escuchando aplausos y algunos silbidos. Ambos --en un tiempo fueron
Jan y
Sandrusco-- se vuelven a encontrar. Rosell regresa para intentar derrocar a Laporta. Y éste no quiere irse antes del 2010. La batalla ya es pública.