Martes, 27 de Mayo de 2008 a las 20:42
EL ACLARADO El Barça ya no puede ir de tapado
José carlos Sorribes
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El Barça afronta la final de la Liga ACB en una situación paradójica, a mi entender. Lo hace en el mejor momento de la temporada… lo cual puede ser perjudicial para sus posiblidades de éxito. Ahora ya no es un tapado en el play-off, esa posición tan cómoda, como lo era antes del inicio de las eliminatorias, sino para todos los especialistas se ha convertido en el favorito al título, y más al amparo de su ventaja de campo y con los precedentes de dos victorias ante el Tau en la temporada regular.
¡Cómo cambian las cosas en cuatro partidos! El equipo de Vitoria se convierte en una prueba de fuego realmente exigente para un equipo que se apresta a una batalla bastante distinta a las de cuartos y semifinales, y no solo porque sea ya a cinco partidos.
Un breve recuerdo de las dos rondas anteriores lleva a citar tres nombres propios:
Jaka Lakovic, Alex Acker y Ersan Ilyasova. Han sido la columna vertebral del equipo de
Xavi Pascual y lo demuestra que, por ejemplo, en el primer partido de semifinales los tres estuvieron 35 minutos o más en la pista. Habría que remontarse por lo menos a dos décadas atrás, antes de que se impusiera el baloncesto de las rotaciones, para ver algo semejante. Los tres tienen ahora unas papeletas de cuidado porque enfrente encontrarán a un rival con la misma ambición de victoria. El Tau, además, es un equipo de un potencial físico hoy por hoy superior al de un DKV Joventut que llegó al play-off con el piloto de reserva encendido.
El equipo de
Neven Spahija es temible en todas sus líneas. Dispone de una excelente y experimentada pareja de bases (
Planinic y Priogioni), de una buena batería de aleros (
Rakocevic, Vidal, Mickeal, Jasaitis) y de una no menos sólida colección de pívots (
Splitter, McDonald, Teletovic, Singleton). Aunque es ahí, pese a la presencia de Splitter, donde el Barça puede hacer daño a los vitorianos, lo que precisaría de una comunión perfecta entre
Ilyasova, Vázquez, Kasun y
Marconato. Por el contrario, a priori, el gran peligro del Tau se llama
Pete Mickeal, un alero que une a su enorme vigor físico –difícil de contrarrestar entre sus oponentes del Barça-- un carácter competitivo fuera de duda.
La tarea de
Xavi Pascual tiene una doble vertiente, la propiamente táctica y la psicológica. Porque tan importante como los argumentos puros del juego será para el Barça mantener el mismo talante de las anteriores eliminatorias, sin que caiga víctima de esa responsabilidad de ganar el título que salve la temporada, y más ahora que ya no puede ir de tapado. El que sí ya ha salvado su ejercicio es el entrenador. De la misma manera que se ha apostado por una opción como la
Pep Guardiola para el equipo de fútbol nadie pondría el grito en el cielo si
Xavi Pascual continúa la próxima temporada en el banquillo del Barça. Gane o no la Liga.