Sabado, 24 de Mayo de 2008 a las 11:11
• Si ganan, los azulgranas, además de jugar la final, disputarán la Euroliga El Barça se encomienda al Palau para noquear al DKV
ROGER PASCUAL/EP
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La tortuosa temporada azulgrana, que parecía condenada al fracaso, podría cambiar definitivamente de rumbo si el bloque de Xavi Pascual vuelve a tumbar esta noche a la Penya en el Palau (20.00 horas, La 2). El triunfo, además de abrirle las puertas de la final de la ACB, daría un billete al Barça para la próxima Euroliga. El DKV Joventut se resiste a que, en una campaña mágica, su trébol se quede con solo tres hojas (Lliga Catalana, Copa y Copa ULEB). Los verdinegros, que perdieron el factor pista al caer el jueves en el Olímpic por primera vez desde el 5 enero, buscarán forzar el desempate en un Palau, donde solo ha vencido en una de sus últimas 14 visitas.
"Solo hemos dado un paso --señala Pascual--. Ahora necesitamos el apoyo de nuestra gente, que el Palau sea nuestro santuario de siempre". El Barça solo ha perdido un partido de los 17 disputados en casa en la ACB. El técnico pronostica un partido con menos puntos pero idéntica intensidad y apunta que, además de mantener la inspiración en los tiros libres (36 de 41), deberán mejorar en el tiro exterior (5 de 22 de tres).
GRIMAU, DUDA
Grimau y Pepe Sánchez son las dudas de Pascual. El capitán azulgrana sufrió una lesión de grado uno en el sóleo de la pierna izquierda en el choque del Olímpic, pero confía en sumar a la causa. Por su parte, el base argentino, que apenas jugó un par de minutos el viernes por culpa de una inflamación en la tráquea, espera poder dar más descanso a Lakovic, el base esloveno que, junto a Acker, pone cara a la mutación del equipo en los
play-off.
"Es una final en campo contrario como la que tuvimos en la Copa ante el Tau y ganamos. Tenemos que ser optimistas", asegura Laviña, que no teme a la presión del Palau: "La presión puede ser un arma de doble filo porque puede pesarles si conseguimos tener el partido de cara". "Hay que dar el todo por el todo, ir a vida o muerte", sentencia Hernández-Sonseca, uno de los rostros del bajón de la Penya, que parece haberse quedado sin gasolina en el momento clave de la temporada. Aíto necesita que tanto él como el resto de pívots echen una mano a Moiso en la pintura y que Ricky y Mallet den un paso al frente para no dejar tan solo a Rudy en el perímetro.