Jueves, 22 de Mayo de 2008 a las 12:33
• Los azulgranas deben ganar para ir a la Euroliga La actuación de Acker en los cuartos refuerza al Barça en el cruce con el Joventut
LUIS MENDIOLA
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Hace unas semanas, en la recta final de la temporada regular de la ACB, se intuía un posible cruce en semifinales entre el DKV Joventut y el Barcelona y nadie dudaba en otorgarle el papel de favorito a los verdinegros. Pues bien, la lógica se ha cumplido. Los dos equipos se encontrarán esta noche en Badalona (21.35 h., La 2), en el inicio de una serie al mejor de tres encuentros que se intuye apasionante, mientras que en la otra, Tau y Unicaja buscarán también la final.
Y lo que son las dinámicas de equipo. En este corto espacio de tiempo, el Barça se ha ido recomponiendo y ofreciendo una imagen mucho más convincente. Incluso apunta el perfil de aspirante, lo que le vendrá bien porque necesita llegar a la final para asegurarse su participación en la Euroliga.
La Penya, en cambio, apuntó frente al Akasvayu algún signo de flaqueza tras una temporada espléndida, en la que se ha llevado los tres títulos en juego (Lliga Catalana, Copa y ULEB). Así que el pronóstico se ha ido igualando, hasta el punto que ayer Sergio Scariolo, técnico de Unicaja, afirmó:
"Veo un cruce muy equilibrado, pero no me extrañaría que se produjera alguna sorpresa".
Cuando Scariolo habla de sorpresa, se refiere a la del Barça que, con Xavi Pascual en el banquillo, ha transformado su perfil, sacando a relucir sus virtudes, entre ellas la aportación de Vázquez e Ilyasova, y ha logrado disimular sus defectos.
"El Barça llega en un buen momento", reconoció ayer Aíto García Reneses. Y lo que llena aún más de confianza a los azulgranas es la irrupción inesperada en escena del estadounidense Alex Acker, que en Bilbao cuajó una actuación de estrella (31 puntos, con 5 de 6 en triples y 37 de valoración), después de haberse movido en unos números discretos (6 puntos, 1,7 rebotes) todo el año.
"Sabíamos de su calidad, pero lo importante es que lo demostrara en la cancha", dice Pascual --que tendrá la duda de Pepe Sánchez, que ayer no entrenó por una inflamación en la tráquea-- sobre un jugador que puede convertirse en el elemento sorpresa de esta serie. El propio Acker lo explica:
"Me siento muy bien. Tengo la energía necesaria. Y creo que estamos en un buen momento, así que tenemos que aprovecharlo para pelear por el título".
Una temporada difícil
El exescolta del Olympiacos llegó en verano con el aval de estrella recién salido de una artroscopia en la rodilla, de la que debería haberse repuesto en dos meses. Pero toda la temporada ha arrastrado molestias sin exhibir más que en contadas ocasiones el nivel que se le suponía.
"No quiero poner excusas, pero he tenido que superar una lesión. Y luego en medio de la temporada se produjo el cambio de técnico, mientras yo intentaba aún adaptarme. Pero creo que está todo superado", dice.
Acker es de los pocos que dijo preferir al Joventut como rival antes de que se clasificara. Y en una serie en la que ninguno de los técnicos ha contado con demasiado tiempo para prepararla, el escolta justifica su explicación.
"Es un gran equipo, pero estamos en una situación de vida o muerte y eso sacará lo mejor de nosotros".