Domingo, 18 de Mayo de 2008 a las 0:36
EL SEGUNDO ANIVERSARIO DE LA CHAMPIONS El Barça invertirá más de 100 millones en renovar la plantilla dos años después de ganar la Champions
DAVID TORRAS / MARCOS LÓPEZ
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Al Barça siempre le quedará París, pero muy pronto de aquel equipo apenas quedará rastro en el Camp Nou, en lo que es el retrato más claro del precipitado final de un ciclo. Tal día como hoy, hace dos años, Carles Puyol alzaba la segunda Champions de la historia azulgrana en el Stade de Francia. El capitán será uno de los escasos supervivientes de esa noche gloriosa.
Mucho antes de lo esperado, el Barça se ha visto obligado a renovarse tras una muerte súbita. El club está listo para realizar la mayor inversión de la era Laporta y que rondará los 100 millones de euros. Lo que aquel 17 de mayo tenía que ser "de París al cielo", se ha convertido en "de París al suelo", con una Supercopa de España como único trofeo y un sinfín de títulos echados a perder. Sumido en una crisis que ha devuelto los pitos y los pañuelos al Camp Nou tras cinco años de calma, el club ha dictado el punto y final de un proyecto que se ha malgastado de mala manera y que supondrá la marcha de las estrellas que proclamaron su deseo de hacer historia en el Barça, con un ciclo comparable al del
dream team.
ESPERANDO OFERTAS
Ronaldinho, Deco, Etoo y Márquez no han cumplido esa promesa y están ahora en la puerta de salida, esperando ofertas. El Barça no partirá de cero, pero necesitará un gran esfuerzo para poner en manos de Guardiola una plantilla comparable a la que conquistó París. Antes de saber el desenlace de la temporada, el club disponía de unos 60 millones de euros para fichajes, una cifra similar a la de las dos mayores inversiones que se han hecho en estos cinco años. Pero la decisión de aumentar el número de bajas e incluir en esa lista a piezas codiciadas como Ronaldinho, Deco y Etoo disparará esa partida.
Estos tres traspasos ya podrían reportar, como mínimo, otros 60 millones. Pero los jugadores con los que ya tiene acuerdos cerrados (los sevillistas Alves y Keita y Pique, el central del United) a la espera de concretarlos con sus respectivos clubs sitúan la primera fase de la remodelación de la plantilla en torno a los 50 millones. Al Barça, además, le queda la segunda y última fase para completar la reestructuración que ha pactado Txiki Begiristain, el secretario técnico, con Guardiola, el nuevo entrenador. Y el fichaje de un delantero centro, sea Benzema, Villa, Adebayor o cualquiera, requiere una inversión muy elevada, además de que todavía falta otro central y dos jugadores más para la banda izquierda: un interior y un extremo.
BAZAR DE ESTRELLAS
En el Barça, curiosamente, se da este verano una circunstancia inusual. El Camp Nou será escenario de un desfile de estrellas. Todas están en venta y a todas se les abre la puerta al mismo tiempo. Ahí está Ronaldinho, por quien el Milan parece dispuesto a pagar 25 millones y al que el Manchester City también corteja sin éxito. El club azulgrana pide 30 millones. Ahí está Etoo, un goleador joven (27 años), que sale al mercado de forma sorpresiva porque no suelen darse casos así. Inter, Tottenham y Chelsea, si se va Drogba al Milan, se postulan para llevarse al goleador camerunés. Aunque a Silvio Berlusconi, el dueño del club milanista, también le gustaría fichar a Etoo si no puede convencer a Drogba.
EDMILSON Y EL VILLAREAL
Queda Deco, quien también ha expresado su deseo de acabar en Italia o en Inglaterra. El Barça podría esperar incluso a que el centrocampista se revalorizara tras la Eurocopa que jugará con Portugal. Ese sería el primer nivel de la liquidación aulgrana, el más beneficioso, pero faltaría el segundo, el que afecta a jugadores como Giovani, Zambrotta (el Milan ofrece siete millones de euros) y Gudjohnsen, sin olvidar a Márquez, el único que se encuentra entre los dos niveles, y que todavia puede quedarse tras la grave lesión de Milito.
Mientras tanto, tras confirmarse la salida de Rijkaard y Deco, Edmilson, que acaba contrato en junio, negociaba ayer en Vila-Real su marcha al equipo de Pellegrini.