Martes, 13 de Mayo de 2008 a las 10:46
EL FUTURO DE LAS OTRAS FIGURAS Deco: Otro triste final para uno de los símbolos del éxito
MARCOS LÓPEZ / DAVID TORRAS
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Hasta el final, Rijkaard confió en Deco. Lo esperó siempre. Lo hizo jugar en la semifinal europea con el Manchester United, a pesar de que llegaba muy justo tras superar una lesión muscular que le tuvo más de un mes de baja. Pero Rijkaard creyó en Deco, aunque su rendimiento había decrecido notablemente. Ahora el Barça ya da por cerrado su ciclo. Otro símbolo que se irá. El Inter, con o sin Mourinho, puja por él. Su precio podría estar sobre los 15 millones de euros
A sus 30 años, Deco (cuyo contrato acaba en el 2010), ha estado golpeado por los problemas musculares y por otros asuntos personales que han provocado que completara su peor curso. Solo ha marcado un gol. Pero Rijkaard lo defendió hasta el final, pese a que curiosamente empezó la temporada en Santander de suplente. En diciembre, en el clásico ante el Madrid, tras una agitada semana, el técnico le dio la titularidad al igual que a Ronaldinho.
Media vuelta más tarde, Deco vio una sospechosa tarjeta que le impidió jugar en el Bernabéu, como Etoo. Dijo que no sabía que estaba advertido, pero Rijkaard lo rebatió. Un par de días después, el técnico lo disculpó asumiendo toda la responsabilidad. Entonces, llegó el domingo, la última cita en el Camp Nou para casi todos. Para Rijkaard, seguro; para Deco, también.
Nada más tocar la primera pelota, el estadio se le echó encima. Ni siquiera él, un tipo experto y con liderazgo, resistió esa tormenta. A los nueve minutos, había dado cuatro pases. Todos mal. Acabó la primera parte con seis pases. Los seis, mal. En el descanso, Deco le dijo a Rijkaard que estaba lesionado. Y el técnico, que siempre le creyó, lo cambió. Otro triste final.