Domingo, 11 de Mayo de 2008 a las 23:04
Pañolada, derrota y pañolada (2-3)
redaccion
PUBLICIDAD
Fue algo extraño. Muy duro para el barcelonismo, quien recibió al equipo y, sobre todo, al palco, al presidente Joan Laporta, con una pañolada. Pero lo peor no fue la derrota ante el Mallorca (2-3) sino por la pañolada final que recibió el equipo, el presidente y hasta el entrenador Frank Rijkaard por ese desastroso resultado que pone punto y final a dos años caóticos. El Barcelona ha terminado derruido.