Lunes, 28 de Abril de 2008 a las 11:07
• Ferguson y los jugadores apelan a la ayuda del público para vencer al Barça El Manchester United empieza a mostrar signos de inquietud
JOAN DOMÈNECH
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Dos empates y una derrota en los tres últimos encuentros, justo cuando se alcanza la fase crucial de la temporada, han generado un poso de inquietud en el seno del Manchester United. El equipo ha empezado a fallar, perdiendo esa aureola de infalible que se había labrado desde el primer día, y crece la incertidumbre en Old Trafford porque ahora, en el partido frente al Barça y en los dos de Liga que faltan (en casa contra el West Ham y fuera, frente al Wigan), está obligado a ganar.
Una prueba de ese incipiente nerviosismo que empieza a cundir en el vestuario la dio sir Alex Ferguson. El veterano técnico debería estar curtido en situaciones delicadas como la actual, pero su reacción tras el encuentro frente al Chelsea revela que no ve claro el panorama. Ferguson cayó en la fácil tentación de trasladar a los arbitrajes la justificación de los malos resultados. Criticó los anteriores sufridos frente al Middlesbrough, Blackburn y Barcelona, en un rosario de quejas sobre presuntos penaltis favorables no sancionados, y el sábado censuró amargamente el que le costó la derrota en Stamford Bridge --unas manos de Carrick-- pese a que era el primero en contra que le pitaban en toda la Liga.
NERVIOS EN EL VESTUARIO
A Van der Sar le tuvieron que alejar del árbitro, Alan Wiley, al final del encuentro, y Rio Ferdinand, el central, se marchó tan enfadado a los vestuarios que golpeó a una mujer tras descargar su furia contra una valla. El defensa tuvo que disculparse y anunció que le enviaría un ramo de flores. Un rápido lavado de imagen justo cuando Capello duda entre Ferdinand y Terry para entregar el brazalete de capitán de la selección.
Al tiempo que se acusaba a los arbitrajes de los malos resultados, el vestuario reclamó la ayuda de la hinchada para eliminar al Barça. Otro signo de falta de confianza. Cristiano Ronaldo, que recibió el premio al Futbolista del Año en Inglaterra, elogió al público del Camp Nou y emplazó a los aficionados del United a que mejoren "el fantástico ambiente" que conoció en su primera visita al coliseo azulgrana.
LLAMAMIENTO
El extremo admitió que la presión del público les ha ayudado a ganar partidos cuando el equipo decaía. "Espero que los gritos de ánimo de nuestros seguidores continúen, especialmente contra el Barcelona, y con su ayuda lograremos grandes resultados", explicó Cristiano Ronaldo. Ferguson, por su parte, invocó a la tradición y a la magia del estadio, como si esos factores intervinieran en el juego.
"Ganaremos esta eliminatoria ante el Barcelona. La historia revela que cuando necesitamos una gran actuación y un buen resultado en Old Trafford, lo logramos", afirmó el técnico escocés, convencido de que no habrá tanda de penaltis. Eso solo sucedería si se prolongara el 0-0 de la ida. El empate con goles clasifica al Barça. Ferguson aseguró que Cristiano Ronaldo sigue siendo el designado para chutar los penaltis, pese a su error en la ida.
DOS DUDAS
Menos convencido anda de recuperar a Vidic y Rooney tras el entrenamiento de ayer en la ciudad deportiva de Carrington. Ferguson no está tan seguro. Esa incógnita no la podrá despejar hasta mañana. Si ninguno de los dos pudiera jugar, debería recomponer la alineación con algunos cambios que no son de su agrado, como colocar a Hargreaves de lateral, o precipitar la reaparición de Gary Neville, o situar a Cristiano Ronaldo de delantero centro, donde pierde capacidad de generar peligro.