Lunes, 21 de Abril de 2008 a las 10:39
• El Barça perdió ante el Ciudad Real (31-30) con un gol de falta directa en el último segundo El Barça cae con la cabeza alta en la Copa
XAVIER PÉREZ
PUBLICIDAD
El Ciudad Real se proclamó ayer campeón de la Copa del Rey por segunda vez tras derrotar al Barça en la final de Zaragoza por 31-30 en un partido vibrante hasta el último segundo. Una falta directa con el cronómetro a cero, transformada por Jonas Kallman, permitió a los de Talant Dujshebaev llevarse un trofeo, que también había merecido el Barcelona. El mismo doloroso guión con el que los manchegos echaron la temporada pasada al Barça de la Copa Asobal. De nada sirvió que Iker Romero fuese el máximo goleador del torneo, con 21 goles, ni que Demetrio Lozano fuese elegido el mejor jugador de la Copa.
El planteamiento de los azulgranas, con un 6-0 defensivo, dio el resultado esperado. El Barça detuvo la salida del Ciudad Real, llegando incluso a ponerse por delante en el marcador (5-6). Sin embargo, una exclusión tonta de Xepkin hizo que los manchegos volvieran a ponerse por delante y controlaran poco a poco el ritmo de partido. La entrada de Kasper Hvidt por Venio Losert fue positiva para evitar que el Barça se descolgara, aunque los azulgranas llegaron al descanso con un 19-15.
Talant Dujshebaev no imaginaba que la segunda parte pudiera dar un vuelco semejante. El Barça siguió creyendo en sus posibilidades pese a la desventaja. Demetrio Lozano y Juanín García tomaron el mando realizador, mientras Xepkin se jugó su tercera exclusión en defensa, apurando las ayudas y no permitiendo que el Ciudad Real jugara cómodo. Poco a poco el Barça recuperó la confianza, Kasper paró lo imposible y el equipo pudo imprimir velocidad.
GRAN REMONTADA
Juanín puso a los de Manolo Cadenas por delante, culminando un parcial de 2 a 7. A partir de ahí, constante intercambio de goles. Iker Romero mantuvo vivo al Barça frente a Rutenka, y Kallman marcó dos goles seguidos para colocar el 30-30 en el marcador. La última jugada fue un suspiro. Con la barrera formada y el cronómetro a cero, Jonas Kallman se levantó, casi voló, por encima de la defensa y perforó la portería de Kasper.
Tras el partido, los manchegos celebraron el título, merecido, pero sin felicitar a su rival por el gran encuentro brindado. "Ni siquiera nos han venido a dar la mano --lamentó Iker--. Hay que felicitarles, pero en este deporte, además de ser grandes jugadores, hay que aprender a ser caballeros. Perder así no ha sido malo, peor habría sido perder de 12. Hemos caído con dignidad, y para mí es muy importante".
Ciudad Real, 31 (19): Sterbik, Kallman (7), Uríos (4), Metlicic (2), Rutenka (2), Zorman (2), Masachs (1); Pajovic (1), Entrerríos (5), Dinart (1), Steffanson (6, 4 penalti).
Barça, 30 (15): Losert, Noddesbo (1), Lozano (5), Ugalde, Nagy (3), Xepkin, Tomás (2); Kasper, Juanín (3), Garabaya, Iker Romero (10, 3p), Larholm (1), Rocas (3).