Viernes, 21 de Marzo de 2008 a las 0:03
EL ANÁLISIS El principio del fin
MARCOS LÓPEZ
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En Mestalla, el Barça se despidió del primer título de la temporada. No le ganó el Valencia, que le marcó tres goles, lo perdió él. Ni más ni menos. Y el principio del fin de un proyecto que dio dos Ligas y una Champions ya se ha iniciado.
Hace un año, el equipo de Rijkaard era ridiculizado en Getafe (4-0) después de ganar en la ida (5-2) con el gol
maradoniano de Messi. Pero lo de Mestalla es diferente.
Para empezar, el modelo fantástico instaurado por la directiva con cuatro megaestrellas --Ronaldinho, Etoo, Messi y Henry-- no ha funcionado. Solo el camerunés fue titular. El brasileño se quedó en casa por decisión técnica y el argentino sigue recuperándose de una lesión muscular, mientras el francés solo sirve como revulsivo.
Anoche fue suplente. Terminado ese modelo, a pesar de que siempre queda la opción de la Liga de Campeones, el Barça debe refundar su equipo. Y, por supuesto, su proyecto. Desde alcanzar la cima de París, con la segunda Champions, la caída ha sido libre. Hasta siete títulos ha perdido el club azulgrana en menos de dos años.
A falta de dos meses infernales
No solo se perdió una Copa en Mestalla, se han perdido muchas cosas. Para empezar, la opción de ganar un título y después la certeza, ya definitiva, de que nada será como antes. Algo ha terminado.
Y, tal vez, con un año de retraso toca la reconstrucción porque por delante quedan dos meses infernales. Con la carta de la Champions aún en la mano --le quedan los cuartos de final con el Schalke 04 en la primera semana de abril-- y a siete puntos del Madrid en la Liga, el Barça se autodestruyó en Mestalla.
Se quemó en sus propios errores defensivos --un equipo que se considera grande no puede encajar tres goles que parecen dignos de una película cómica-- y se consumió en su desgracia. Antes era temido y respetado; ahora pierde ante cualquiera. Y la rutina de la derrota le ha llevado a la perdición.