Lunes, 3 de Diciembre de 2007 a las 10:29
• Un reportaje de TV-3 revela la estrategia que tenía preparada el Barça en el derbi, con la distribución de los marcajes en las acciones a balón parado Los apuntes de Rijkaard
EP
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Por muy bien que se prepare un partido, por mucha minuciosidad con que se cuiden todos los detalles, nada garantiza el éxito. En el fútbol, mucho menos. El azar del juego, y las acciones imprevisibles resultan a menudo decisivas. Todo puede estar calculado, pero si aparece Iniesta para culminar una cabalgada imparable de Messi o irrumpe Coro desde el banquillo para recoger un centro de Riera, adiós a la estrategia. El derbi no se decidió a balón parado, sino por la genialidad de dos jugadores.
El Barça se presentó en Montjuïc con todas las situaciones previsibles estudiadas. Un reportaje que emitió anoche el programa
Gol a gol, de El 33 desveló las instrucciones que había dado Frank Rijkaard a sus futbolistas en acciones concretas. Nada es --o debería ser-- casualidad en un córner a favor o en contra, en una falta lateral o centrada. Los jugadores salieron al campo sabiendo qué debían hacer. Gudjohnsen --su nombre aparece escrito en los apuntes de dos maneras distintas-- e Iniesta debían situarse fuera del área en los córneres y las faltas laterales, que siempre lanzaba Xavi, para recoger los rechaces, mientras Márquez, Milito, Yaya y Bojan --por este orden-- entraban al remate.
Pujol (con jota, según se vio en la moderna
pizarra) y Abidal debían quedarse atrás.
Una pareja concreta
La precisión de las órdenes en las jugadas estratégicas favorables se repitió en las acciones en contra. Cada jugador del Barça sabía con qué rival blanquiazul debía emparejarse en el marcaje. Eusebio o Neeskens se encargan de recordarle al suplente que entra en el campo quién es su par para que no haya ninguna confusión.
En los papeles que Rijkaard dejó en el vestuario de Montjuïc, estaba perfectamente especificado el orden de los jugadores en la barrera --los más bajos ocupan los extremos-- y los marcajes en los saques de esquina y las faltas laterales. El Espanyol no sacó ningún córner en la primera mitad. Tuvo cuatro a favor tras el descanso. Pero Milito, Márquez, Puyol y Abidal sabían a quien vigilar. Un error en esas situaciones retrata al defensor.