Lunes, 19 de Noviembre de 2007 a las 10:57
• Al jugador, de 27 años, le tienta buscar una nueva aventura para huir de la rutina del Camp Nou Ronaldinho se enfrenta a la decisión más trascendente desde que abandonó el París SG
MARCOS LÓPEZ
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Ronaldinho bromea con Henry en un entrenamiento Foto: Jordi Cotrina
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Hace cuatro años y medio Ronaldinho eligió una apuesta que parecía secundaria. Lo quería el Manchester United para sustituir a Beckham, que se iba al Madrid, pero él prefirió suceder
virtualmente al inglés en el
power point de Joan Laporta. Creyó en la palabra de Sandro Rosell, amigo suyo, entonces vicepresidente azulgrana. Y le salió tan bien que inició un camino imparable hacia la cima. En junio, deberá tomar la otra gran decisión de su carrera: seguir en el Barça o buscar una aventura para huir de la rutina y descubrir nuevos mundos.
1. ¿Cuál será el papel que adoptará la directiva del Barça?
Hace unos meses, al final de la pasada temporada, ya hubo debate en la directiva sobre el futuro de Ronaldinho. Después de una discusión interna, de la que apenas trascendieron detalles, la junta, siguiendo los consejos técnicos de Frank Rijkaard, decidió confiar en el brasileño. Hubo incluso una reunión con Roberto de Assís, hermano y agente de la estrella, para transmitirle la inquietud por la mala temporada que había hecho, pese a los 21 goles que marcó, exigiéndole, al mismo tiempo, mayor compromiso. Ronaldinho dio muestras de ese cambio al renunciar a la Copa América para disponer de un mes de vacaciones.
Ahora, cuatro meses después de aquella cita, el fútbol de la estrella no ha mejorado. Y la preocupación ha aumentado en la junta, que maneja con mucho tacto el debate en torno al futuro de Ronaldinho. No tan solo por lo que ha representado el brasileño en el cambio deportivo, económico y social del club (pasó de jugar la UEFA a conquistar la segunda Champions de su historia), sino por la influencia que podría ejercer incluso en las próximas elecciones a la presidencia, fijadas curiosamente para el 2010, año en que acaba el contrato. Una salida tempestuosa y traumática de Ronaldinho del Camp Nou afectaría, sin duda, a una candidatura continuista que surgiera de la actual junta de Laporta.
2. ¿Qué valor tiene Ronaldinho en el mercado?
En el 2003, el Barça pagó 25 millones de euros al París SG para llevarse a Ronaldinho. Un dinero totalmente amortizado en el plano deportivo (dos Ligas y una Champions) y, por supuesto, en el económico. El brasileño hizo girar de tal manera el círculo virtuoso que colocó al club en la primera línea mediática mundial. No es nada casual que el Barça, impulsado por Ronaldinho desde el campo, haya pasado al segundo lugar de los equipos más ricos del mundo, según el informe que publica anualmente la consultora Deloitte.
Con 27 años, y sin haber sufrido ninguna grave lesión en su carrera deportiva, ¿qué valor tiene él ahora en el mercado? Si se toma como referencia la última locura del Madrid --fichó a Pepe, el central del Oporto, por 30 millones de euros-- resulta casi obvio que Ronaldinho debería costar el doble. Como mínimo. Aunque, tal vez, la pregunta debería ser otra: ¿por cuánto lo vendería el Barça? Hace solo un par de años, tan solo mencionar ese asunto habría sido casi utópico. Ahora, cuando el brasileño cumple su quinta temporada en el Camp Nou, esa hipótesis parece ya más real.
3. ¿Por qué lo quiere Abramovich en el Chelsea?
El último capricho, perdón, el penúltimo capricho de Abramovich, está en Londres desde el verano del 2006. Pero no ha podido triunfar. Le salió caro, pero lo consiguió. Pagó casi 50 millones de euros al Milan para fichar a Andrei Shevchenko, que estaba a punto de cumplir 30 años.
Ahora, el dueño del Chelsea, el multimillonario ruso, quiere llevarse a Ronaldinho a Londres. Después del traumático despido de José Mourinho, el club ha perdido varias cosas. El Manchester United le robó el título la pasada temporada, el Arsenal de Cesc deslumbra y el Chelsea, por no tener, no tiene ni una estrella de dimensión mundial. Antes estaba en el banquillo, con el controvertido Mou, el técnico que ganó dos Ligas consecutivas, pero fracasó en la Champions. Abramovich mira al campo y ve más de lo mismo. Son jugadores buenos, muy buenos (Drogba, Terry, Lampard y Essien, entre otros), pero ninguno de ellos es una figura planetaria. Ronaldinho, sí.
De él está encaprichado el dueño del club ingles, quien ya invitó a Roberto de Assís a pasar unos días en Londres. Por dinero no quedará.
4. ¿Logrará Berlusconi juntarlo con Kaká en el Milan?
Con frecuencia, Silvio Berlusconi, el propietario del Milan, cuenta una conversación que tuvo con Joan Laporta, el presidente del Barça. No es una charla nueva, aunque, a veces, lo parezca. Hace ya muchos meses que se encontraron ambos dirigentes. Pero siempre se escucha la misma versión. "Si algún día el Barcelona pusiese a Ronaldinho en venta, el Milan estará en primera fila", explica Berlusconi, convencido de que podrá reunir en la Scala del fútbol europeo a Kaká (25 años) y Ronaldinho. El presente, el pasado y el futuro. El futuro es Alexandre Pato, el delantero de 18 años que fichó este verano del Internacional de Porto Alegre, aunque aún no ha debutado.
Para Abramovich, Ronaldinho es un capricho. Para Berlusconi, en cambio, sería como si emprendiera un viaje al pasado, al principio del glorioso Milan construido en la década de los 80 tutelado por tres holandeses de ensueño: Van Basten, Rijkaard y Gullit. Ahora, con la corona de campeón de Europa sobre su cabeza, Berlusconi intentaría repetir lo mismo, aunque con una diferencia. En este caso, edificaría el Milan del siglo XXI sobre tres talentos brasileños: Kaká, a punto de ser consagrado este mes como el mejor del planeta; Ronaldinho, que ya lo fue, y Pato, a quien Berlusconi compró hace seis meses como futuro sucesor.
Hace casi un par de años que el Milan espera a la estrella azulgrana, pese a que la magnitud económica de la operación ha frenado ese deseo. La fiscalidad del calcio es bastante menos favorable para Ronaldinho que la que tiene en la Liga española. Además, el gran objetivo de Berlusconi es que nadie se lleve a Kaká. Por eso negocia la ampliación de su contrato hasta el 2012 para convertirlo en el mejor pagado del mundo.
5. ¿Él piensa seguir o necesita ya otros estímulos?
Lleva más tiempo que Ronaldo (un año irrepetible y mágico, pero solo un año, al fin y al cabo), más que Romário y sus goles de dibujos animados (18 meses) y poco menos que Rivaldo. Aún. Cuando acabe esta temporada, Ronaldinho será uno de los brasileños más longevos en la historia del club azulgrana. Y ninguno ha tenido tanto impacto como él. Ronaldo apareció en la época post Cruyff, jugó un año con Robson y se marchó al Inter, previo pago de 4.000 millones de pesetas en 1997 después de unas oscuras conversaciones entre Josep Lluís Núñez y sus agentes. Un año antes, al club azulgrana le había costado 2.500 millones de pesetas. Llegó luego Rivaldo --4.000 millones de pesetas pagó al Barça al Depor por ejecutar su cláusula de rescisión-- para unir el final del nuñismo y el post nuñismo, encarnado en Joan Gaspart. Rivaldo dejó dos Ligas y una complicada convivencia con Louis van Gaal en el vestuario, pero el Camp Nou no lo quiso del todo
Con Romário ya se sabe. Cruyff lo rescató de Holanda, se le disfrutó durante una temporada increíble y se volvió a Brasil. Las otras tres erres de Brasil jamás tuvieron la influencia de Ronaldinho en el club. A punto de cumplir un lustro en el Camp Nou, Ronaldinho vive una encrucijada. Inesperada y extraña. Le toca decidir si quiere continuar en el Barça, rebelándose contra esta situación, o hace las maletas y busca nuevos estímulos para demostrar que su descenso es momentáneo.