Martes, 17 de Julio de 2007 a las 15:44
El dirigente cree que el Barça ha hecho una "renovación tranquila" de la plantilla Laporta no vende a Etoo
MARCOS LÓPEZ
PUBLICIDAD
A Joan Laporta, el presidente del Barça, se le vió ayer por la tarde en la montaña olímpica de Montjuïc rodeado de niños, que participan en el campus organizado por el club y el diario Sport, sepultado entre decenas de chavales y estrechando manos. Relajado y sosegado porque el Barça lo tiene todo controlado. Hoy llega el central argentino Gabi Milito, el cuarto fichaje que refuerza la plantilla ("hemos hecho una renovación tranquila", anunció el dirigente) y el sábado se abre el Camp Nou para recibir a Rijkaard y a su quinto proyecto. Con Etoo y Ronaldinho compartiendo, de nuevo, vestuario. Digan lo que digan, sueñe con lo que sueñe el Milan, el Barça no piensa traspasar a ninguna de sus estrellas. "Etoo y Ronaldinho no están en venta. Son referencias mundiales y no vendemos a ninguno", sentenció Laporta.
Después de posar para los niños, bajo un calor asfixiante, y poco antes de abandonar el edificio del INEFC, construido por Ricardo Bofill para los Juegos Olímpicos de 1992, Laporta se detuvo. Quería lanzar varios mensajes. Se siente feliz porque el Barça, en su opinión, "ha fichado bien". "Sobre el papel son buenos, pero ahora hay que demostrarlo en el campo". Para el presidente no existe el peligro de
galacticidio, ese virus que acabó con el Madrid de Florentino Pérez.
En el Camp Nou, los técnicos, dice Laporta, han elegido las piezas adecuadas. Un central zurdo agresivo que, además, conoce la Liga: Milito. "Dará personalidad, contundencia, liderazgo y estabilidad en el vestuario", contó el presidente. Un lateral izquierdo, con aspecto fiero y de prestigio internacional: Abidal, subcampeón del mundo con Francia. Un pivote defensivo africano: el marfileño Touré Yaya. Y culminado ese póquer con una estrella de dimensión mundial: Thierry Henry.
CONVIVENCIA DE ESTRELLAS
Laporta no teme por la cohabitación de tanta estrella. "El culé está muy ilusionado de ver a Henry, Etoo, Messi y Ronaldinho juntos". Por eso, el Barça no quiere vender a ninguno de ellos. "Mantendremos a los cuatro". Por ahora, con la llegada de Milito, que pasará mañana la revisión médica previa a su presentación oficial, la plantilla se da por cerrada.
A no ser, claro, que la abandone alguien antes. Solo hay un nombre, el de Deco, que podría enfilar la puerta de salida, pero esa posibilidad queda aplazada. Para Rijkaard, el brasileño es una pieza clave. Tanto dentro como fuera del campo. Y el club respalda esa posición. "Si se produjera alguna circunstancia, se podría dar otra operación", dijo misteriosamente Laporta. El Barça, de momento, no la contempla. El joven holandés Drenthe, un zurdo con muchas posibilidades, que milita en el Feyenoord de Rotterdam, pretendido por Madrid y Chelsea, es solo una opción de futuro.
CONFIANZA EN LOS CAPITANES
Con los fichajes cerrados y, poco a poco, abandonando ya el Camp Nou los jugadores que no entran en los planes de Rijkaard (primero fue Gio, luego Saviola y ayer Giuly), Laporta solo tiene una obsesión: "Hay que trabajar desde la humildad y la responsabilidad, creando una buena dinámica y un espíritu de equipo". Por ello, el fichaje de Milito es visto no solo en clave deportiva (es el único central zurdo que tiene la plantilla) sino también para proporcionar liderazgo al grupo. Y la llegada de Henry va en esa dirección. No solo le sirve a Rijkaard para potenciar el equipo ("ver un equipo con los cuatro delanteros provoca mucha ilusión", dijo) sino para fortalecer la competencia y que nadie se sienta intocable. En ese aspecto, Laporta afirmó que la junta no se entrometerá en la elección de los capitanes. "Es una decisión de la plantilla, el club no se mete en ella y, además, tenemos a Puyol, Ronaldinho y Xavi, son tres grandes capitanes".
Antes de dejar Montjuïc (por la mañana estuvo en Santa Coloma presentando un acuerdo de colaboración con la Gramenet para compartir el fútbol base), Laporta no quiso darle demasiada importancia al divorcio de Henry. "Hay que respetar la vida privada de cada persona. Thierry es una persona muy madura, muy competitiva y está muy ilusionado con el Barça", añadió el presidente. Mientras los niños jugaban, él abandonó Montjuïc seguro de que el Barça ha fichado "bien".