Domingo, 24 de Junio de 2007 a las 10:57
• Los azulgranas se conjuran para frenar la sangría en el rebote (19.00, TVE-1) Ivanovic pide fe al Barça para forzar el desempate en Madrid
LUIS MENDIOLA
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Navarro durante el entrenamiento de ayer Foto: Jordi Cotrina
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Con la victoria del Barça en el tercer partido y el título más abierto que nunca, la final de la ACB cambia hoy de sintonía. De La 2 de TVE a La Primera (19.00 horas). La expectación que ha creado el clásico del baloncesto y las buenas audiencias en los tres primeros encuentros, han abierto los ojos a los directivos de la cadena estatal, que no se habían preocupado demasiado de cuidar su producto. El equipo de Ivanovic, reforzado por el triunfo del viernes (75-70), confía en la fuerza del Palau para forzar hoy el desempate en un
play-off final que dominan los madridistas por 2-1. La obsesión del Barça es encontrar una cura a su debilidad reboteadora.
EL PROBLEMA AZULGRANA
El Barça frena a Reyes pero no controla el rebote
La pelea por el rebote se ha convertido en el talón de Aquiles del Barça en esta final. Después de ceder 15 y 19 rebotes defensivos en los dos partidos disputados en Vistalegre, los azulgranas volvieron a fracasar en el Palau en el partido del viernes, cediendo otros 19 rebotes al Madrid dentro de su zona. Ese es el gran problema que los azulgranas pretenden corregir para el cuarto partido que se disputa hoy en el Palau."Habrá que practicar una muy buena defensa y sobre todo intentar que no nos recuperen tantos rebotes ofensivos", admite el base esloveno del Barça, Jaka Lakovic.
No es solo un problema de actitud, como defiende en ocasiones Dusko Ivanovic. También lo es de planteamiento. Joan Plaza, técnico blanco, está utilizando en esta final contra el Barça dos aleros altos, que suelen pelear por el rebote siempre con ventaja sobre los aleros azulgranas, mucho más pequeños.
Los azulgranas, en cambio, han encontrado antídoto para la otra obsesión colectiva en Vistalegre: la producción ofensiva de Felipe Reyes, que se fue hasta los 17 y los 23 puntos en los dos primeros partidos y el viernes hizo 5. "Sabíamos que todo el equipo debía estar muy intenso y lógicamente había que parar a Reyes. Pararle era clave para llevarnos el triunfo", añade Vázquez.
El pívot azulgrana explicó que el objetivo era que no recibiera balones con ventaja y hacer muchas ayudas. "Creo que lo sacamos del partido, pero no nos podemos obsesionar porque Bullock nos hizo daño desde el perímetro", aclaró. "Es un jugador determinante, pero no puede estar asumiendo siempre la responsabilidad", le defendió Joan Plaza.
EL 'FACTOR PALAU'
El apoyo de la grada ha sido decisivo hasta ahora
En un play-off tan igualado, donde las diferencias siempre se han movido en márgenes muy cortos, el factor ambiental juega un papel fundamental. "Tenemos que tener fe y creer en nuestras posibilidades", reclama el técnico azulgrana Dusko Ivanovic, que exige sobre todo a sus jugadores intensidad, trabajo al límite y máxima concentración, detalles que son muy difíciles de mantener a lo largo de un encuentro de tanta tensión.
De momento, los barcelonistas saben que cuentan con un factor adicional: la ventaja de pista que, en el caso de Vistalegre, tuvo un papel clave. El vestuario del Barça está convencido de que contar con el apoyo del Palau, que registró un nuevo récord sonoro --114 decibelios, el récord de esta final-- puede ayudarles a forzar el desempate del martes en Madrid. "Nosotros tenemos que jugar como lo hicimos en el tercer partido, pero sin tener esos peligrosos bajones", admite Juan Carlos Navarro, que elogió a la afición barcelonista. "El público nos ayudó a sacar el partido adelante", comenta el escolta. "Sabemos cuál es el camino y trataremos de repetirlo. Salimos al partido muy duros y mentalizados y esta es la línea que hay que repetir en el partido de mañana domingo", apunta Fran Vázquez.
El base madridista Raül López, por su parte, hablaba de oportunidad perdida. "Nosotros seguimos estando en una excelente situación. Para nosotros el partido del viernes era la primera oportunidad. Tenemos dos más y el objetivo es aprovechar la segunda".
LA PIZARRA
Sin demasiado margen para la sorpresa
La defensa en zona que ha utilizado el Madrid ha sido uno de los escasos aspectos novedosos en una final sin excesivas sorpresas. Eso sí, el Madrid ha sabido rentabilizarla al máximo y complicarle la vida a los azulgranas, que no han encontrado un antídoto para atacarla con solvencia y siempre han actuado de forma precipitada. "La zona nos permitió ralentizar el partido y ellos tuvieron muchos problemas con ella. Al final nos faltó energía por culpa del desgaste que tuvimos al tener que remontar tras el mal primer cuarto", resaltó el madridista Axel Hervelle acerca del tercer partido. Mientras, Lakovic hacía autocrítica. "No supimos atacar bien su defensa en zona, no tomamos buenas decisiones. Debemos mejorar nuestro ataque estático", cuenta el base esloveno.
El técnico del Barça está convencido de que en el cuarto partido "no habrá sorpresas", aunque el rendimiento de algunos jugadores en los dos equipos, como Mario Kasun en el lado azulgrana, o Edu Hernández Sonseca en el lado madridista, cambió la dinámica del tercer encuentro. "Kasun tiene ganas de ayudar, después puede jugar mejor o peor", apunta Ivanovic, que sorprendió a todos con la presencia del pívot internacional croata en el quinteto titular del tercer partido al lado de Denis Marconato. También Plaza recurrió a Sonseca, inédito en la semifinales contra la Penya y en los dos primeros partidos de la final, a costa del recién fichado Jerome Moiso, el pívot francés, que se pasó casi todo el partido en el banquillo.