Lunes, 18 de Junio de 2007 a las 10:17
• Laporta explicará mañana el plan de renovación que seguirá el club para superar el curso más decepcionante de su mandato El Barça cambia de cromos
MARCOS LÓPEZ
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Aunque se ha debatido durante varias semanas sobre la continuidad, especialmente la cohabitación de las estrellas (Ronaldinho y Etoo, claro), el Barça ha decidido que le dará otra oportunidad. A los dos. O sea, las piezas grandes del ajedrez azulgrana no se mueven, pero, a cambio, caen los peones. Y son bastantes los que abandonarán este verano el Camp Nou. La clase media de la plantilla se renueva porque no han funcionado como antes y, además, se ha hecho mayor, además de casos singulares como el de Saviola. El argentino es el único jugador que aún sigue en el Barça fichado por Joan Gaspart. Pero hoy, cuando el
Conejo anuncie en una rueda de prensa, se pondrá el epílogo a una época, vieja época, del club. Con Saviola fuera y sin cobrar ni un euro, el negocio, al menos desde el punto de vista económico, será ruinoso.
Hace seis años, el Barcelona pagó 36 millones de euros al River Plate por un delantero de 19 años (el fichaje más caro en la historia del club azulgrana) y hoy se marcha libremente (el 30 de junio expira su contrato), negociando su futuro con quien quiera. ¿El Madrid? Por ejemplo. Él ya lo ha dicho. Si pudiera, Saviola vestiría el 1 de julio de blanco. El
pibito será el primero en abrir la puerta del Camp Nou. Después, vendrán más. Algunos como Motta porque tuvieron muchas ocasiones y no ha terminado de aprovechar ninguna. Belletti, cubierto el gol de París, puede irse, al igual que Gudjohnsen, un delantero al que ni se ha visto apenas en el Barça. Algo más que Ezquerro, inédito en dos años, y algo menos que Giuly, a quien Francia le espera para repatriarlo.
Henry llega un año más tarde
Thierry Henry anda todavía de vacaciones. Hace casi cuatro meses que no juega a fútbol, pero su fútbol anda en boca de todos. Después de su periplo asiático en gira comercial, el delantero del Arsenal acudió a la final de Roland Garros para ver el triunfo de Rafa Nadal sobre Roger Federer y después emprendió vuelo hacia Estados Unidos para ver en Cleveland el triunfo de su gran amigo, el base francés Tony Parker, de los Spurs de San Antonio, en la final de la NBA. Mientras el mercado de fichajes del fútbol europeo anda pendiente de su figura, él tan tranquilo. Y el Barça, también. Porque esta vez sí. Esta vez sí que ha logrado convencer al delantero del Arsenal para que recale en el Camp Nou, un año más tarde de lo previsto.
Si finalmente llega Henry, el Barcelona tendrá la figura que necesita para fomentar la competencia entre sus estrellas, además de proporcionarle a Rijkaard una pieza de gran valor ofensivo. Pero el equipo no solo necesita una figura de talla mundial sino piezas que le fortalezcan defensivamente. Un central, y si es zurdo mucho mejor, parece imprescindible. El rumano Chivu, del Roma, encaja en ese perfil. Un pivote defensivo fuerte, que llene mucho el campo, con energía y dinamismo resulta necesario. Yaya Touré (Mónaco) es el elegido. Pero no el único. En la lista de Txiki Begiristain, el secretario técnico azulgrana, hay más nombres. También de laterales izquierdos por si el Lyón pide una fortuna por Abidal, sin perder de vista a Forlán, un delantero fiable. Por si acaso, Rijkaard deja hueco para dos talentos de la casa: Bojan y Giovani.