Martes, 22 de Mayo de 2007 a las 10:17
• El conjunto puede seguir en Segunda B si alguien renuncia a su plaza Alexanco atribuye el fracaso del equipo B a la poca competitividad
JOAN DOMÈNECH
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Con 11 jugadores dotados de suficiente talento, condiciones técnicas y físicas para jugar en el primer equipo, el Barça B consumó el descenso a Tercera División. Algo aparentemente inexplicable, después de permanecer 34 temporadas en Segunda o Segunda B. Una hornada de futbolistas aparentemente buena se ha ido a pique, arrastrando consigo al tercer equipo de la entidad, el Barça C, que se debate entre el obligatorio descenso a Primera Catalana o, lo que es más probable en estos momentos, la desaparición.
Pero el aparentemente irremediable descenso del filial podría evitarse. Solo hay una posibilidad, y es de tipo burocrático. Consistiría en que alguno de los equipos que permanecen en Segunda B renunciara a mantener su plaza en la categoría. Por motivos económicos, por ejemplo. El Barça estudiaría llegar a un acuerdo con el club en cuestión. Un portavoz de la entidad aseguró ayer que el club no tomará la iniciativa para comprar ese derecho y así mantenerse.
PLANTILLA DE CALIDAD
José Ramón Alexanco, el máximo responsable de la cantera azulgrana, atribuyó el impensable descenso del filial a la falta de competitividad general de la plantilla. Quique Costas tenía en sus manos a seis jugadores que han debutado en competición oficial con el primer equipo (Rubén, Olmo, Orlandi, Jeffren, Valiente y Crosas) y cinco que han acudido a giras y amistosos (Gómez, Sastre, Giovani, Riera y Bojan Krkic). El técnico cree que algunos pueden jugar en Primera.
"No hemos estado acertados en el plano competitivo, pero estamos muy contentos con la calidad de los jugadores", explicó Alexanco, que atribuyó el triste desenlace al pésimo inicio de la temporada. El Barça B solo sumó una victoria en las primeras 15 jornadas. Hundido en la cola de la tabla, nunca apuntó una reacción sólida que invitara a albergar esperanzas. Únicamente la aparición de Bojan Krkic, el más joven de la plantilla, invitó al optimismo.
"UN PASO ATRÁS"
Nadie secundó al delantero, que ni reapareciendo el domingo en Badalona tras proclamarse campeón de Europa sub-17 pudo evitar la catástrofe. En el descanso, los jugadores ya sabían que se consumaba el descenso.
"Hemos dado un paso atrás", admitió Alexanco. No solo por el descenso, sino porque el club deberá desprenderse de la inmensa mayoría de los jugadores. Los que continúen en la entidad, deberán jugar y ascender de Tercera, una
"categoría dura". Tan dura, con rivales tan resabiados y veteranos como los que se encontraron en Segunda B.