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Fútbol

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Domingo, 22 de Abril de 2007 a las 10:15
ENTREVISTA CON LIONEL MESSI
Messi: "Nunca pienso lo que haré, juego como me sale, es inspiración"


MARCOS LÓPEZ / JOAN DOMÈNECH
 Leo Messi
 Foto: Jordi Cotrina

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Ha sido el personaje de la semana. No solo en el Barça. El primer gol que marcó el miércoles al Getafe ha dado la vuelta al planeta. Lionel Messi se ha convertido en una estrella mundial. En apenas 13 segundos, y 21 años más tarde que Maradona en México-86, el joven delantero azulgrana se ha colado en la historia del fútbol. Messi reflexiona para EL PERIÓDICO DE CATALUNYA sobre las repercusiones de una jugada antológica, que acabó siendo, de momento, el gol del siglo XXI.

--Se habrá cansado de hablar tanto del gol.
--No. Sinceramente no he hablado mucho del gol. Hice la rueda de prensa y poco más. Estoy tranquilo. No me agobia hablar de eso. Es lindo que la gente siga comentándolo. Pero ahora lo más importante ya es el partido ante el Villareal.

--¿Qué diría del gol si no lo hubiera marcado usted?
--Fue un gol lindo por cómo se produjo la jugada, por dónde empezó. Si no lo hubiera marcado yo... diría que fue buenísimo.

--A partir de ahora, los siguientes que anote serán peores, más feos.
--Nunca he pensado en lograr goles bonitos. Si lo piensas, no sale.

--¿Cuál es el comentario que más le ha gustado?
--Me emocionó el de Deco al acabar en el partido. Apenas salió del vestuario dijo: "Es el gol mas bonito que he visto en mi vida".

--¿Y sus familiares?
--Mi padre me felicitó y mi hermano no paraba de abrazarme en el coche. Estaban más contentos que yo. Luego hablé con mi madre, que está en Argentina. Todos estábamos felices.

-Valdano dijo que era un milagro ser Messi, que usted pueda seguir rindiendo a un alto nivel con toda la presión que le rodea.
--Valdano siempre tuvo buenas palabras hacia mí y se lo agradezco. Lo conocí, estuve con él y me pareció una persona estupenda. No me parece un milagro. No pierdo la tranquilidad y vivo como siempre, no me canso de repetirlo. Lo he dicho muchas veces: solo pienso en jugar a fútbol y en salir a la cancha para dar lo mejor de mí mismo para el equipo y los compañeros. Cuando eso termina, no pienso en lo que sucede fuera.

--¿Podrá seguir siempre así, ajeno a tanto ruido?
--Sí, claro. Sin duda. ¿Por qué no? No hay motivo para cambiar. Nada te tiene que cambiar si solo piensas en jugar a fútbol.

-Pero la expectación y los compromisos no paran de aumentar a su alrededor. ¿Podrá resistirlo?
--Creo que sí. Solo hay que mirar a Ronaldinho, es un buen ejemplo. Basta con ver cómo lleva todo lo que le rodea a él. Sigue siendo el mismo, conserva la humildad y la sencillez de siempre.

--¿El fútbol es el centro de su vida?
--Es importantísimo. A mí me encanta. Disfruto muchísimo cuando tengo que entrenar o jugar. Pero una vez que termina eso, no pienso más en el fútbol. Y hago mi vida normal.

--¿Y cómo es su vida normal?
--La misma de un chico de mi edad, no hago nada distinto a lo que hacen los demás: me levanto, desayuno, entreno y vuelvo a casa. Por la tarde estoy con mi familia o salgo con amigos, voy a sus casas. No me gusta mucho caminar o pasear cerca del mar, prefiero dormir la siesta.

--¿Es adicto a los videojuegos?
--Antes estaba enganchado, ahora juego muy poco en casa y solo cuando vamos fuera con el equipo. Formaba los equipos del Barça y de Argentina. Jugaba con Messi, claro.

--¿Cuál es el bueno? ¿Quién hace cosas mejores, el de la Playstation o el de carne y hueso?
--El de la play es mejor. Al principio nos reíamos mucho con mi hermano. Me resultaba raro verme en la máquina, recién empezaba en el Barcelona. Cogía el balón y no lo tocaba nadie más.

--¿En la play marcó el gol que logró el miércoles?
--Sí, en la consola ya marqué ese gol. Con las manos es más fácil.

--Con el Barça y con Argentina.
--Siempre. El Barça me lo brindó todo, siempre estaré agradecido por lo que hizo por mí y por mi familia en su momento. Me hizo sentir bien y nunca me faltó de nada cuando llegué acá. Argentina es mi selección, es mi país. Antes, en Rosario la gente me paraba y me decía cosas hermosas. Ahora me pasa en todo el país.

--¿Qué recuerdo tiene ahora de sus primeros meses en Barcelona?
--Fueron durísimos. Para mí y para mi familia. Estábamos lejos de todo, de nuestro país, nuestras raíces, todo era nuevo para nosotros. Pero nunca tuve la tentación de volver a casa. Siempre había soñado con jugar profesionalmente y era lo que buscaba: en Newell's y cuando se dio la posibilidad de ir al Barcelona.

--¿No tuvo nunca ningún bajón?
--Siempre confié en poder llegar al primer equipo si trabajaba y me exigía yo mismo. Al principio, extrañaba mucho mi país. En Argentina se habían quedado mis tíos, mis primos y los amigos. Estuve tres o cuatro meses sin jugar por culpa del tránsfer y de problemas burocráticos. Solo podía entrenarme. Eso fue lo peor. Terrible. En ese momento nuestra familia estaba más unida que nunca y salimos adelante. Mi padre me preguntó un día: "Leo, ¿te quieres quedar acá o nos volvemos a Argentina haciendo lo mismo?". Le contesté que no. "Me quedo acá, papá. Estoy en busca de mi sueño", le dije. Yo había tomado la decisión de venir a Barcelona y quería seguir.

--Además, se lesionó.
--Encima eso, en mi primer partido como local en los campos del Mini. Llevaba 10 minutos de partidos y sufrí una fractura de peroné. Otro mes y medio parado. Luego me fui a Argentina de vacaciones y, al volver, empecé a jugar sin parar y no me lesioné más hasta el primer equipo. Ante el Chelsea, el año pasado, cuando mejor estaba. Pero de aquel percance aprendí para asimilar la de esta temporada.

--¿Qué habría sido Messi de no ser futbolista?
--Pues no sé lo que habría sido de mí. De chiquito soñé con ser futbolista y nunca hice nada para hacer otra cosa. En los estudios era un desastre, así que mucho no iba a poder ser... Nunca me atrajo nada que no fuera el fútbol, me encantaba. Con cinco años, ya empecé a jugar en un club, aunque antes ya jugaba en la calle.

--¿Se considera un producto de la calle?
--En Argentina es muy normal, cuando se es chiquito, jugar en la calle. Está llena de niños. Es donde empecé. Acá nunca vi un partido en la calle. Cuando llegamos a Barcelona, lo hablábamos con la familia: "¿Has visto? Acá no sale nadie a la calle, no hay partidos". En Barcelona no hay lugares para montar partiditos. Allá sucede lo contrario: encuentras cualquier lugar para colocar dos piedras como portería y jugar un partido.

--¿Qué se aprende en la calle?
--Aprendes muchísimas cosas. Juegas en terrenos de tierra, donde la pelota te va haciendo botecitos, como un conejo, y juegas contra chicos más grandes. Por eso luego nunca te asustas de nada. De chiquito, jugaba contra mi hermano, que tiene seis años más, y sus amigos. En realidad, no me dejaban jugar porque no querían enfrentarse a mí.

--¿Por qué? ¿Por bueno?
--Porque no querían... (ja ja ja) Cuando empecé en Newell's, tampoco me dejaban. Decían que me querían cuidar. En la calle se aprende mucha picardía. Mucha trampa en el buen sentido. En la calle lo aprendí todo, se disfruta muchísimo. Esos partidos de chico son los más lindos que he jugado nunca. Son inolvidables, más lindos que el de un campo grande. Por la sensación de libertad que tienes, porque haces lo que quieres, porque no hay responsabilidad. Se trata solo de jugar y divertirte. Y te puedes pelear con el compañero. A veces se peleaban conmigo porque no pasaba el balón.

--¿Nunca ha tenido miedo?
--A veces miraba a los defensas y decía: ¡uff, qué grandote es este tío! Pero asustarme, nunca. ¿Por qué? Dentro de una cancha nunca tuve miedo. ¿Que te puede pasar en la cancha? Nada ¿Que te den una patada? No puedes pensarlo. ¿Si me han intimidado? Muchas veces. Acá no tanto. Pero en Argentina, siendo un niño, lo intentaban. Me decían de todo. Con la selección también, sobre todo en Uruguay y Paraguay. Es muy normal.

--¿Piensa en lo que va a hacer en el césped?
--No. Nunca pienso en regates ni en lo que voy a hacer, ni practico nada. Hago lo mismo que en la calle, lo que me sale en el momento. Es inspiracion: si tengo un problema lo resuelvo al momento, no hay nada predeterminado. Me pasó en el gol del otro día. Cuando iba a tirar, vi que el defensa se lanzaba al suelo y entonces pensé en tocarla con la derecha. Sí, la pierna mala. Pero he mejorado mucho. Ya marqué un gol al Sevilla con ella.




 
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