Lunes, 26 de Febrero de 2007 a las 11:18
• "Entre Etoo y yo hay una sintonía muy linda", remarca el ídolo azulgrana Ronaldinho rescata su magia y protagoniza un estriptís burlón
MARCOS LÓPEZ
|
|
 |
RONALDINHO DA UN PASE ENTRE AMOREBIETA Y SARRIEGI Foto: Jordi Cotrina
|
|
|
|
PUBLICIDAD
En la noche del reencuentro entre las dos megaestrellas del Barça (Ronaldinho y Etoo), algo que no sucedía desde finales de septiembre, hubo tanto buen fútbol como abrazos entre ellos.
"Entre Samuel y yo hay una sintonía muy linda", contó el brasileño, segundos después de protagonizar un insólito estriptís al terminar el partido. Yeste, el centrocampista del Athletic, le pidió la camiseta, él se la quitó y camino del vestuario se bajó en tono burlón el pantalón, enseñando la barriga, sonriendo, sabiéndose el centro del mundo futbolístico, perseguido por cámaras de televisión.
"Yo no tengo por qué esconder mi cuerpo porque hayan sacado esa foto, en cada partido tengo que demostrar que estoy bien", añadió Ronaldinho.
Después de una semana convulsa, en la que se discutió sobre su silueta y sus problemas con la báscula, el brasileño rescató la magia. Pero le faltó el gol para completar un partido redondo, aunque el público, que coreó su nombre en dos ocasiones, se lo perdonó. Ayer, no fue la versión triste, ofuscada y apagada del pasado miércoles con el Liverpool. Ayer, conectó de maravilla con Etoo --se necesitan más de lo que imaginan en el campo, suya fue la asistencia de gol al camerunés--, pero tuvo la desgracia de estrellarse contra la madera. Y con Aranzubia.
"La verdad es que para haber estado tanto tiempo sin jugar con Samuel, ha quedado claro que con solo una mirada nos basta", contó Ronaldinho, quien en la primera mitad ejerció de asistente, el papel que más le gusta. Dio taconazos a Gio, combinó de maravilla con Iniesta, jugueteó con Xavi y descubrió algo que ya sabía. Que la vida se le hace más cómoda con Etoo en el campo.
TRES ABRAZOS CON SAMUEL
Ya antes de iniciarse el partido, y a iniciativa del camerunés, se fundieron en un abrazo. No fue el único. Después del gol de Xavi, llegó el segundo. Y cuando Etoo fue sustituido, el brasileño completó una noche de abrazos. Pero antes se movió con una velocidad que no tuvo el miércoles. Para empezar,
Ronnie no solo calentó con la pelota. Antes realizó varias carreras con sus compañeros. Luego, se le vio más activo.
"A mí, lo que de verdad me interesa son las imágenes en movimiento. Está trabajando para estar bien", explicó Txiki Begiristain.
"Con la plantilla al completo será más efectivo", añadió el secretario técnico azulgrana. Ya se vio ayer cuando estrelló dos balones en el larguero. Uno tras completar una jugada ronaldinhiana, regateando a Expósito, Amorabieta e Iraola, e intentando burlar a Aranzubia, pero éste tocó el balón y acabó siendo repelido por la madera. El segundo fue en un gran lanzamiento de falta, que también rechazó el larguero.
Peleado con los palos y estrellándose en un par de ocasiones contra el cuerpo del meta vasco, Ronaldinho se fue a casa sin marcar un gol. Lleva 16 en la Liga, le falta uno para igualar su mejor registro desde que aterrizó en el Camp Nou.
BAJÁNDOSE LOS PANTALONES
Se fue a casa dejando, eso sí, otra imagen extraña. Sabiéndose observado, se quitó la camiseta y entró en el vestuario bajándose los pantalones, hasta el límite permitido. Para evitar, claro, que se convirtiera en un espectáculo porno. Miraba a la grada, reía y se tomaba la situación a broma. También en esos detalles, Ronaldinho es un futbolista singular.
"Al pasear por la calle, la gente me gritaba que comiera menos. No me lo creía. Me miraba al espejo y me decía: si soy el mismo".
Consciente del impacto que tiene cada gesto suyo, decidió que su obra futbolística no terminaba en los 90 minutos. Ya en el descanso, cuando no intercambió la camiseta con nadie, la estrella se fue, con un cómodo 3-0, tocándole la barriga a Carlos Naval, delegado del equipo. Después de oír como el Camp Nou lo aclamaba, concluido el partido, Ronaldinho enseñó sin miedo su barriga.
"Hoy no queréis foto", bromeó con los periodistas. No, no hacía falta. La mejor foto es que sea siempre Ronaldinho en el campo.