Lunes, 12 de Febrero de 2007 a las 0:35
La política
Javier Lunaro
PUBLICIDAD
¿Qué hacemos cuando se mezcla política y deporte? ¿Y si el futbolista, por la razón que sea, deja de decir que “el fútbol es así” y se compromete con la sociedad en la que vive? Tal es el caso de Oleguer, que ha dado una opinión sobre el ‘caso De Juana Chaos’ sobre la que se podrá estar a favor o en contra, pero que está bien argumentada. No se trata de pensar como Oleguer o de defender beneficios penitenciarios para un terrorista que 25 muertos a sus espaldas. Se trata de que Oleguer, como personaje público, tenga el derecho de expresarse como cualquier otra persona. Y de que no se le demonice por eso. ¿Hubieran puesto al jugador al pie de los caballos si hubiera dado una opinión más “políticamente correcta”? ¿No estamos siendo un poco hipócritas?
Nos guste o no, la política lo es todo y está presente en todos los ámbitos de nuestra sociedad. Por eso, muchas veces política y deporte son términos que no se pueden disociar. El defensa del Barcelona trata temas que están en boca de todos y que deberían ser tocados sin que nadie se escandalizara. En un artículo publicado en ‘Berria’ y en el semanario ‘Directa’, Oleguer cuestiona la independencia del poder judicial en España y el buen funcionamiento del llamado “estado de Derecho”. Es esa la razón por la cual la firma deportiva Kelme ha rescindido el contrato de patrocinio que tenía firmado con el de Sabadell.
Oleguer ha dicho su verdad, que no es ni más ni menos verdad que la mía, la tuya o la del otro, pero que merece ser expresada, puesto que la discrepancia, por sí misma, no insulta ni ofende, sino que enriquece. Por eso ayer el Camp Nou gritó a favor de Oleguer en medio del entusiasmo por tres puntos más y por una Copa del Rey de baloncesto. Por eso algunos columnistas de villa y corte han clamado contra un futbolista que no da ruedas de prensa con topicazos, sino que piensa, reflexiona y argumenta. Igual esos columnistas quieren a futbolistas bobos. Igual también quieren a lectores bobos.