Domingo, 11 de Febrero de 2007 a las 21:36
• El equipo de Ivanovic arrolla al Madrid en una actuación modélica y acaba con tres años de sequía El Barça derrota al Madrid y gana la Copa del Rey de básquet (69 - 53)
Luis Mendiola
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El Barça llegó a Málaga deshauciado en la mayoría de los pronósticos. Y la abandona como nuevo campeón de la Copa con todas las de la ley. Nunca un equipo que había generado tanta incertidumbre antes de un torneo, ha sufrido una transformación tan poderosa en apenas tres días. El Barça arrolló al Madrid, al favorito en todas las quinielas, al líder de la Liga, pasándole por encima, con la misma facilidad que había superado al DKV Joventut en las semifinales y al Unicaja, al anfitrión, en los cuartos de final.
La defensa es la llave que le abrió ayer al Barça otra vez la puerta de los títulos, cerrada desde hace tres años, desde la Liga del 2004. La defensa, que se había mostrado como la mayor virtud de los azulgranas esta temporada, dejó secas a las estrellas madridistas, convirtiendo a un bloque como el de Joan Plaza, que había maravillado por su juego en la liga ACB, en un equipo vulgar.
DOMINIO HEGEMÓNICO
No resultó un encuentro brillante. No quedará para la memoria por sus acciones espectaculares, ya que los dos equipos cuidaron al máximo todos los detalles para no caer en la precipitación, en las pérdidas de balón, en todos aquellos detalles que suelen inclinar la balanza de una final. Pero sí quedará grabado en la Copa el triunfo del Barça como uno de los más hegemónicos que se recuerdan, con los azulgranas disparados antes del primer cuarto por encima de los 16 puntos de ventaja (5-21), un margen que se erigió como una barrera gigantesca para los madridistas que no supieron superar y que, en algunos momentos, llegó a la frontera de los 20 puntos. El golpe moral del primer cuarto fue un hándicap que dejó al equipo de Joan Plaza sin respuesta, permitiendo al Barça jugar con una superioridad inesperada.
Con una concentración y una disciplina modélicas, como no las había mostrado antes en toda la temporada, el Barça dominó la final de principio a fin, ridiculizando en algunas fases a su rival, especialmente en un primer cuarto arrollador, en el que los barcelonistas solo concedieron una canasta al Madrid después de 17 lanzamientos, permitiendo que solo anotaran cinco puntos. Nunca en la historia de la Copa, un equipo se había quedado en un marcador tan pobre.
TRIAS, MVP
Todo el mérito fue del equipo de Ivanovic, que ya había dado síntomas de su poder defensivo en los últimos encuentros. Fortificado en su zona, con una tensión excelente, pendiente de las ayudas, y de no dejar ni un solo espacio a los tiradores madridistas, el Barça fue construyendo su superioridad sin precipitarse en ningún momento.
Ahora un tapón de Vázquez. Luego otro de Trias. Ahora un triple de Navarro y otro de Lakovic, como siguiendo paso a paso un plan perfectamente marcado, en el que todo el protagonismo estaba reservado para los azulgranas y el Madrid era solo un convidado de piedra.
Fue la confirmación de un trabajo coral, por encima de divismos como podía pensarse. Es cierto que Lakovic, espléndido en toda su actuación, y Navarro, clave hasta el descanso, tuvieron un papel importante en la victoria. Pero ayer, en el Barça fueron los secundarios quienes se encargaron de dar un paso adelante y demostrar la enorme calidad de una plantilla arrolladora, en la que no pesó la ausencia de Kasun.
Apareció Trias, escogido mejor jugador del torneo, no solo por su papel ayer frente al Madrid, sino también por su actuación en los dos encuentros precedentes. Apareció Vázquez, intimidador en defensa. Y también aparecieron Ukic, chispeante, eléctrico, y Grimau, combativo como nunca, hasta hacer innecesaria la presencia de Navarro, el gran referente azulgrana, que se pasó el último cuarto como un espectador de lujo en el banquillo.
El pulso del Barcelona se mantuvo estable incluso en el fatídico tercer cuarto, en el que el Madrid amagó una ligera reacción con un parcial de 9-0 (15-35 a 24-35), que hizo aparecer de nuevo los peores temores azulgranas. Pero ayer, el equipo de Ivanovic demostró que eso es agua pasada. El inicio de una nueva etapa. De una etapa ganadora.
REAL MADRID 53: Tunceri (6), Bullock (15), Tomas (3), Reyes (14), Hernández Sonseca (-) -cinco inicial-, Hervelle (10), López (-), Smith (4), Milic (-), Sekulic (2).
WINTERTHUR FC BARCELONA 69: Lakovic (16), Navarro (14), Basile (-), Trías (10), Vázquez (8) -cinco inicial-, De la Fuente (-), Marconato (-), Kakiuzis (3), Ukic (8) y Grimau (10).
Árbitro: Arteaga, Pérez Pérez y Hierrezuelo. Señalaron técnica a Joan Plaza, entrenador del Real Madrid, por protestar (m.13).
Parciales: 5-21, 10-10, 20-16, 18-22.
Incidencias: Final de la Copa del Rey Pabellón: Martín Carpena ante unos 9.500 espectadores.