Domingo, 14 de Enero de 2007 a las 1:00
"Los jugadores han querido, pero no han podido", reconoce el técnico Rijkaard: "Esto es un toque de atención, no es el fin del mundo"
Redacción
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Frank Rijkaard restó dramatismo a la derrota (3-1) encajada en Montjuich ante el Espanyol aunque reclamó atención.
"La derrota viene muy pronto y eso puede servir para el resto de partidos. No es el fin del mundo porque tenemos confianza de que saldremos. Esto es un toque de atención y debemos seguir trabajando. Todos los jugadores han querido, pero no han podido. Cuesta perder un derbi y hoy no hemos podido responder a las expectativas", explicó el técnico blaugrana.
"Tras el 1-0, hemos respondido bien porque en la primera parte estuvimos bien. Después, me dio la sensación de que no estábamos tan organizados y perdimos la posición", dijo Rijkaard quién propinó un puñetazo al banquillo tras el segundo gol de los blanquiazules.
"Fue un momento de frustración", reconoció el holandés quién no quiso escudarse en las bajas.
"No me he quejado cuando hemos ganado. Luchamos todos juntos y ojalá que podamos recuperar algunos jugadores", concluyó.