Lunes, 27 de Noviembre de 2006 a las 10:34
• El centrocampista lleva tantos goles como en toda su etapa profesional Iniesta y 'Guddy' refuerzan la eficacia ofensiva del equipo
JOAN DOMÈNECH
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INIESTA EUFORICO TRAS SU GOL Foto: Jordi Cotrina
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La gran semana de Ronaldinho, con un golazo que ha dado la vuelta al mundo, del Barça (con dos goleadas que le han llevado a firmar su mejor inicio de Liga de la historia y el triunfo sobre el Levski que le mantiene vivo en Europa) ha sido también la gran semana de Andrés Iniesta y Eidur Gudjohnsen, cuya labor ha sido tan relevante como la de la estrella brasileña para consolidar la reacción del equipo. Los dos jugadores han anotado tres goles cada uno en los últimos tres partidos, disipando con su eficacia ante el marco contrario las sospechas acerca de su productividad.
Gudjohnsen estaba acostumbrado a marcar goles con cierta frecuencia, ya fuera jugando como delantero centro --su posición de siempre-- o ejerciendo de centrocampista en su última época en el Chelsea. El temor a que el Barça acusara la baja de Etoo se ha revelado infundado y gratuito. El equipo marca tantos goles o más que sin el camerunés. Guddy también anda camino de superar la alargada sombra de Henrik Larsson, el hombre al que sustituyó. "Para mí nunca ha habido debates", replicó Rijkaard el sábado, cuando escuchó por enésima vez la comparación entre el islandés y el sueco, antes de recordar los tres goles anotados por Guddy en los dos últimos partidos de Liga y el penalti que provocó frente al Villarreal para que Ronaldinho estrenara el marcador. "Su rendimiento es muy importante para el equipo", subrayó Rijkaard. Lo es, en efecto. Lesionados Etoo y Saviola, es el único delantero centro sano de la plantilla.
AUTOESTIMA RECUPERADA
Gudjohnsen confesó que necesita los goles para alimentar su satisfacción. Iniesta los necesitaba para alimentar su autoestima. El joven jugador de Fuentealbilla --tiene solo 22 años y cumple ya su cuarta temporada en el primer equipo-- reconoció la semana pasada que se sentía un poco acomplejado por su falta de acierto ante el marco contrario. A Iniesta le ha sobrevenido un ataque de inspiración como nunca había sentido desde que es profesional. En siete días, en tres partidos (Mallorca, Levski y Villarreal), ha marcado tres goles. Y todos de distinta factura: con un regate a Prats propio de un virtuoso en Palma; como un oportunista aprovechando un rechace del portero en Sofía y con un acrobático remate de cuchara el sábado.
"Supongo que no saldré a gol por partido a final de temporada, pero ojalá me dure esta racha", explicó Iniesta el sábado por la noche, tan incrédulo como sorprendido por sus letales apariciones en el área enemiga. El centrocampista suma ya cinco goles esta temporada. Los mismos que había coleccionado desde que debutó en el primer equipo el 15 de diciembre del 2002. Es decir, en cuatro meses ha marcado tantos goles como en las cuatro temporadas anteriores. Le ha costado, pero el Camp Nou ya corea su nombre.