Martes, 14 de Noviembre de 2006 a las 11:36
• Las lesiones se ceban en el Barça, que además de Messi pierde a Saviola durante un mes y medio Con el pie izquierdo
JOAN DOMÈNECH
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Conmocionado aún por la grave pérdida de Leo Messi, que esta mañana será operado y permanecerá tres meses de baja, el Barça tuvo que digerir ayer el largo alcance de otra lesión que, aparentemente, era leve. Javier Saviola también ha caído. En su caso, por una rotura muscular que le tendrá apartado de los terrenos de juego entre mes y mes y medio, y no reaparecerá hasta enero. Pero, pese a todos estos contratiempos, los técnicos han descartado totalmente fichar algún refuerzo.
Al Barça se le ha complicado el final del año mágico en el que ha sumado la Liga, la Copa de Europa y la Supercopa de España. Sin que se haya cumplido el primer tercio de la temporada, Frank Rijkaard se ha quedado sin tres de los siete delanteros. Sin Messi, sin Saviola y sin Etoo, tendrá que afrontar el Mundial de Clubs (del 14 al 17 de diciembre) y los dos partidos de la Champions en los que debe ganar, obligatoriamente, al Levski Sofía y al Werder Bremen para pasar a la siguiente fase.
SOLO 16 DISPONIBLES
Antes de llegar a esas citas, al Barça le aguarda un camino espinoso. No solo tiene esas bajas para viajar a Mallorca. Hay dos más: la de Belletti, convaleciente de una contractura en el sóleo desde la pasada semana, y la de Edmilson, el otro damnificado del durísimo partido del domingo ante el Zaragoza. El brasileño (sufre un esguince en el tobillo derecho) estará 10 días ausente y no jugará mañana con Brasil.
Tampoco Iniesta lo hará con España. El azulgrana hizo un viaje de ida y vuelta a Madrid para que el médico de la selección viera que sufre una inflamación del tendón rotuliano de la rodilla izquierda. Rijkaard solo dispone de 16 futbolistas para el partido de Son Moix, contando con que recuperará a Iniesta y Xavi. Tendrá uno más si hoy el Comité de Competición retira la tarjeta roja que ayer vio Thiago Motta.
El panorama no pinta bien. Pinta mal como el de la primera Liga que conquistó Rijkaard, cuando a principios de diciembre la plantilla contaba cuatro roturas de ligamentos cruzados (Motta, Gabri, Edmilson y Larsson). El club incorporó en el mercado de invierno a Albertini y Maxi López, cedido precisamente al Mallorca, rival el próximo domingo.
DURO GOLPE PARA EL 'CONEJO'
Ahora, Joan Laporta no intuye que Txiki Begiristain le pida dinero para refuerzos.
"No está previsto, pero la secretaría técnica necesita más tiempo para pensar si se ficha", dijo ayer el presidente del Barça.
"Seguiremos con el mismo grupo, salvo que surja una adversidad de mayor proporción", añadió Laporta, que acompañó a Samuel Etoo a Madrid, donde el goleador azulgrana recogió el trofeo Pichichi. Desconocía en ese momento, a primera hora de la tarde, que se registraba ya esa adversidad. Saviola entraba en la nómina de la enfermería. En la última jugada ante el Zaragoza se produjo
"una rotura en la zona miotendinosa del bíceps femoral del muslo derecho".
FICHAJES DESCARTADOS
El diagnóstico derivó en un pronóstico de entre cuatro y seis semanas de baja. La noticia le cambió la cara a Saviola, que no esperaba ese mazazo tras su excelente actuación. Pero este nuevo revés no variará la firme decisión de los técnicos de no aprovechar la apertura del mercado en diciembre para incorporar algún fichaje.
Messi ya lucía mala cara cuando apareció, minutos después, en el mismo lugar, en la clínica Asepeyo de Sant Cugat. Si el
Conejo acudía a hacerse una resonancia magnética, la
Pulga se sometía a las pruebas preoperatorias de la fractura del quinto metatarsiano del pie izquierdo. Hoy pasará por el quirófano.
"Ya tenía algo, sabía que podía pasar y pasó", dijo Messi, admitiendo que saltó al campo con molestias. Corrió un riesgo que fue fatal.
"Es un golpe duro, pero habrá que afrontarlo con tranquilidad", dijo un triste Messi, recordando que el año pasado estuvo tres meses parado.