Domingo, 12 de Noviembre de 2006 a las 17:09
BALONCESTO El Barça hunde mas al Menorca (61-90)
Luis Mendiola
PUBLICIDAD
Los tiempos de incertidumbre parecen haber acabado, por fin, para el Barça esta temporada. Fuera disgustos, fuera sinsabores como los que vivió el equipo en las primeras jornadas frente al Etosa Alicante o el Gran Canaria. El equipo transmite la imagen de consistencia que se esperaba desde el verano y ayer lo demostró con un triunfo arrollador en la cancha del ViveMenorca (61-90), donde se atragantó el año pasado, y que lo coloca en la buena vía.
El partido era un test clarificador para ver si los azulgranas habían alcanzado la buena onda, después de su victoria el pasado jueves en Kaunas, en la Euroliga. Suele ocurrir que después de un triunfo de prestigio, llega la relajación. Pero el Barça pasó la prueba de forma holgada. No solo venció, sino que logró el triunfo más fácil en lo que va de Liga, sin necesidad de una gran actuación de sus estrellas. Navarro estuvo discreto. Lakovic cumplió con el expediente y Kasun solo necesitó 12 minutos para imponerse en la zona. El gran destacado en el bando azulgrana fue Jordi Trias.
PREMIO A LA CONSTANCIA
Es curioso el caso de Trias en el Barça. Desde que apareció por el Palau le ha acompañado una etiqueta de provisionalidad. Como si se tratara de un jornalero al que de un día para el otro, se le pudiera acabar el contrato. Siempre sometido a examen. Siempre bajo cuestión. Pero, con su trabajo y su constancia, Trias está consiguiendo revertir esa situación.
No hay nada más en la chistera de Trias. Solo trabajo y trabajo. Y con esa sencilla receta, está relegando al banquillo a un subcampeón del mundo como Mijalis Kakiuzis y a una de las grandes promesas del básquet español como Fran Vázquez. No solo eso. Ayer fue el protagonista del triunfo azulgrana. El hombre del partido con 16 puntos y 6 rebotes.
KASUN, DOMINADOR
Trias fue uno de los motores del Barça en un partido donde hubo una excelente aportación del colectivo, con los 11 jugadores de Ivanovic anotando, como mínimo, una canasta. Ese detalle es significativo sobre la filosofía del técnico. El equipo es lo que cuenta.
No hay ninguna concesión individual, ni siquiera en casos como el de Kasun, que ayer mostró un excelente nivel y dominó las dos zonas, pero a quien su buen juego no garantizó demasiada presencia en la cancha. Ivanovic prefiere rodar a sus hombres de banquillo para cuando lleguen las citas de peso. Las que realmente importan. Y eso permitió que jugadores como Roger Grimau, que necesita soltarse después de dos lesiones, Ukic, Kakiuzis y también Vázquez tuvieran su oportunidad.
A LA ESPERA DE CASAS
El Barça empezó atropellándose en todas sus acciones, contagiado por las ansias del equipo menorquín, que anda metido de lleno en una crisis tras la destitución de Curro Segura. Su plaza la ocupó ayer Javier Álvarez de forma temporal hasta que se incorpore Ricard Casas al banquillo.
Ese escenario se mantuvo durante todo el primer cuarto (15-17), pero en cuanto los jugadores del ViveMenorca empezaron a acusar el desgaste, todo se puso de cara para el Barça, y a partir del empate a 23, el equipo balear desapareció.
El Barça se adueñó del partido asegurándose el rebote bajo su canasta, forzando muchas pérdidas del Menorca y corriendo al contrataque. Eso hizo que las diferencias se dispararan en el tercer cuarto y solo hicieran que engordar hasta rayar la frontera de la treintena puntos, que se mantuvo hasta el final.
61-Vive Menorca (15+17+15+14): Moss (13), Clancy (10), N. Rodríguez (5), Stojic (14), Bazdaric (0) -equipo inicial-, Nacho Yañez (0), Alzamora (7), Brown (2), Alberto Ruiz (6), Jordi Llorens (2) y Farabello (2).
90-Barcelona (17+30+25+18): Jordi Trías (16), Lakovic (11), Juan Carlos Navarro (11), De la Fuente (6), Marconato (2) -equipo inicial-, Basile (8), Fran Vázquez (6), Kakiouzis (11), Ukic (8), Kasun (9) y Grimau (2).
Árbitros: Redondo, J. C. García y Jiménez Trujillo. Sin eliminados.
Incidencias Partido de la octava jornada de la Liga ACB disputado en el pabellón Menorca ante unos 5.300 aficionados.