Lunes, 11 de Septiembre de 2006 a las 11:11
• El Barça empieza a defender mañana el título en su estreno con la camiseta de Unicef La corona, en juego
JOAN DOMÈNECH
PUBLICIDAD
Ciento dieciocho días después, los jugadores del Barça escucharán de nuevo la melodía que mejores recuerdos les evoca. Mañana, a ellos y a millones de aficionados azulgranas, se les volverá a erizar la piel cuando oigan los compases del himno de la Champions y reaparezcan en la memoria barcelonista las imágenes del 17 de mayo de París. Pero ese glorioso episodio es historia y mañana el Barça empezará a escribir en el Camp Nou un nuevo libro frente al Levski de Sofía.
Todo será nuevo. Hasta la camiseta. Nueva e histórica. Mañana, el Barcelona estrena el logotipo del Unicef tras el acuerdo firmado el pasado jueves en Nueva York. Por vez primera, el equipo difundirá el mensaje solidario que le convierte en pionero ya que no recibe nada a cambio. Ni un solo euro. Es más, el Barça paga 1,5 millones de euros anuales a esta organización en programas para proteger a la infancia.
No parece que haya transcurrido tanto tiempo desde París, pero han cambiado algunas cosas. Para empezar, esa camiseta, aunque el campeón mantiene las señas de identidad que le llevaron a la conquista del título más preciado, y que ahora defiende. La actuación del equipo ante Osasuna reafirma el optimismo del Barça, que recuperó su mejor nivel de juego para lograr una cómoda victoria que le permite encarar con optimismo el debut europeo.
ESPECTADOR DE PARÍS
El formato de la Champions, con una liguilla, impedirá que se despida prematuramente del sueño de revalidar el título, como le sucedió al dream team. El equipo de Cruyff sucumbió en la segunda eliminatoria europea (eliminó al Viking Stavanger noruego antes de caer frente al CSKA de Moscú) después de conquistar la edición de 1992 en Wembley.
"El Barça es favorito porque ganó la última edición, pero no lo es más que otros equipos como el Madrid, Milan, Inter y Bayern de Múnich, es otro torneo", dijo ayer Liliam Thuram, espectador en la final de París y que vestido de azulgrana intentará conquistar el único gran trofeo que no tiene. Con la Juventus, su exequipo, perdió por penaltis la final del 2003 ante el Milan.
EQUIPAZO DE SUPLENTES
Thuram será una de las tres caras nuevas del campeón, junto a Zambrotta y Gudjohnsen. O igual no. Igual van al banquillo, víctima de la política de rotaciones iniciada por Rijkaard, que sufrió Puyol el sábado. El capitán trabajó ayer con los suplentes. Con dos porteros (Valdés y Jorquera) y otros nueve jugadores de campo. Además de Puyol, Belletti, Oleguer, Gio, Iniesta, Motta, Gudjohnsen, Giuly, Saviola y Ezquerro. Juntos formarían una alineación de calidad por la que muchos clubs pagarían millones. Pero no será el equipo que ponga Rijkaard mañana.
RONDOS CON DOS BALONES
Habrá cambios, pero Rijkaard no prescindirá de Ronaldinho, Etoo y Deco. Los titulares tuvieron que esforzarse ayer por seguir mejorando. Como los azulgranas dominan ya todas las suertes del rondo --a un toque, a dos, libre, en movimiento--, Rijkaard aumentó las dificultades y les obligó a jugar con dos balones.